Cuando la situación era adversa, no resultaba sencillo confiar en las palabras de
Simeone cuando afirmaba con seguridad que ese era el camino correcto. Sin embargo, su insistencia en la paciencia y en el trabajo constante acabó por confirmarse. Aunque abundaban las dudas, los pequeños gestos y señales en el campo anticipaban un
futuro prometedor para el Atlético.Seguir leyendo...