Los vecinos de Altozano llevan años conviviendo con un edificio (ahora público tras ser expropiado por el Ayuntamiento) que ha pasado de guardería a inmueble abandonado y a casa okupa, acumulando numerosas quejas por problemas de salubridad. Ahora, el ejecutivo de Barcala ha aprobado el proyecto de derrumbe de la estructura, con el objetivo de crear en el futuro una plaza pública en la zona.