Madrid suma un nuevo tesoro a su ya impresionante patrimonio histórico.
Por primera vez en siglos, el Palacio Real ha abierto al público una estancia que hasta ahora permanecía oculta y reservada a unos pocos: el despacho privado de Carlos III, también conocido como el gabinete secreto del monarca ilustrado. Esta apertura marca un hito en la historia de la residencia real, permitiendo a los visitantes adentrarse en uno de los rincones más íntimos y desconocidos del siglo XVIII español.
Seguir leyendo...