Tras años de abandono y de vaivenes, polémicas, Sevilla recupera las Atarazanas. El presidente de la Junta de Andalucía ha inaugurado este miércoles el antiguo astillero sevillano con la celebración de la reunión del consejo de gobierno en este enclave que se convertirá en un centro cultural. Juanma Moreno se ha congratulado en su perfil de X por esta cita histórica, a la que también ha acudido el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz. «Han tenido que pasar más de 30 años. Recuperamos las Reales Atarazanas de Sevilla para uso cultural, un edificio histórico renovado e imponente para divulgar con orgullo la cultura andaluza», ha manifestado el presidente. El arsenal ha sido recuperado por la Junta de Andalucía tras más de dos décadas de abandono. Se trata de un monumental edificio de más de 7.000 metros cuadrados conformado por amplias naves conectadas mediante grandes arcos de ladrillo y en el que se han invertido más de 18 milones de euros. La restauración ha respetado la estructura original del edificio, aunque no ha estado exenta de polémicas. Para la misma se han utilizado técnicas modernas y materiales tradicionales para garantizar su conservación. También se han incorporado elementos contemporáneos como una sala de exposición, donde se está celebrando el consejo de gobierno. La rueda de prensa se desarrollará en la nave central una vez que acabe dicha reunión. La restauración la ha realizado la Junta de Andalucía y la Fundación La Caixa. La segunda fase de la intervención la realizará la Fundación Cajasol, que será la encagada de la gestión cultural durante al menos 20 años. El proyecto, para el que la entidad dirigida por Antonio Pulido invertirá 7 millones de euros, consistirá en un centro cultural sobre la historia de América. Las Atarazanas de Sevilla, fundadas por Alfonso X el Sabio en 1252, fueron un gran astillero y arsenal real para la construcción y reparación de galeras, que además sirvió como centro para el armamento y pertrechos de la marina castellana, así como almacén portuario para las mercancías de Indias. Tras dejar de funcionar como astillero, se convirtieron en almacén de armas y mercancías, y albergaron la Casa de la Contratación y la Real Maestranza de Artillería, convirtiéndose en un edificio emblemático del patrimonio histórico español.