No son tantos los altiplanos en Cataluña. La ventaja de este tipo de este tipo de mesetas situadas entre cadenas montañosas para los amantes del trekking son obvias: caminar sobre una superficie regular, sin relieves, es más cómodo. Y las vistas panorámicas que permiten son maravillosas.
El Pla de la Calma es un gran ejemplo: enclavado en uno de los conjuntos montañosos que rodean la cuenca alta del río Tordera,
es ideal para dar un buen paseo en otoño, cuando las condiciones climáticas suelen ser favorables.
Seguir leyendo...