Rutas de senderismo para conectar con la naturaleza de las Islas Baleares
La naturaleza de las Islas Baleares van mucho más allá de sus playas. Este archipiélago mediterráneo atesora paisajes únicos y muy diferentes, enclaves mágicos que podremos descubrir con la amplia red de senderos de las islas. Ahora que el calor ha rebajado su intensidad, es el momento perfecto para echar a andar por los tranquilos recorridos del norte de Ibiza, los populares caminos de la Sierra de Tramuntana en Mallorca, los itinerarios culturales de Menorca o las rutas llenas de paz de Formentera.
Gran diversidad de paisajes en Mallorca
Caminar por la mayor de las Islas Baleares es adentrarse en un mosaico de montañas, olivares centenarios y bellísimas costas, conectando con su esencia a través de sus rutas señalizadas. Uno de sus senderos más destacados es el GR-221, también conocido como la Ruta de la Pedra en Sec, que atraviesa la Sierra de Tramuntana pasando por pueblos tradicionales, encinares y cimas imponentes en su recorrido entre Andratx y Pollença.
El patrimonio histórico es otro de los protagonistas de estos caminos, ya que en el corazón de Mallorca pueden encontrarse antiguos edificios restaurados y convertidos en refugios para excursionistas, como por ejemplo el edificio de Ses Porqueres en la finca pública de Galatzó.También son recomendables el itinerario por el Parque Natural de Mondragó, un destino idóneo para conocer la biodiversidad autóctona, o la nueva ruta East Mallorca, que contará con un trazado de más de 100 kilómetros y se inaugurará a finales de este año.
Menorca, la unión entre naturaleza y cultura
La isla menorquina cuenta con rutas para todos los gustos y niveles, aunque todas tienen un denominador común: unas vistas únicas. Una de las favoritas es el Camí de Cavalls, una antigua ruta de caballos que rodea toda Menorca, aunque también hay alternativas menos conocidas para una experiencia de lo más auténtica. El impresionante camino de la Fontana, de altísimos acantilados, o los recorridos del Parque Natural de S’Albufera des Grau, repletos de exuberante vegetación mediterránea, son algunos de los rincones más sorprendentes de la isla.
Declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2023, la Menorca Talayótica representa un escenario especial para el senderismo cultural. La red de rutas de la isla traza un recorrido por sus monumentos prehistóricos, caminos rurales y paisajes inexplorados, ofreciendo un equilibrio entre naturaleza y arqueología.
Descubriendo la otra cara de Ibiza
Lejos del bullicio de la afamada noche ibicenca, el norte de la isla ofrece Pequeñas Rutas (PR) que se adentran en un entorno rural, con panorámicas sobre el mar y hacia el interior mediterráneo. Estas sendas, cada vez mejor señalizadas, permiten descubrir de una forma sostenible la otra cara de Ibiza: natural, tranquila y llena de tradición.
Ya sea siguiendo sus senderos costeros o las rutas que atraviesan bosques frondosos y valles pintorescos, los senderistas pueden explorar los rincones más recónditos de la isla. Antiguas fortificaciones y torres de vigilancia situadas en sus puntos más altos, así como cuevas escondidas y manantiales naturales son algunas de las sorpresas del camino.
Formentera, un remanso de paz rodeado de mar
A pesar de su reducido tamaño, Formentera cuenta con más de 30 rutas verdes señalizadas. Dunas, playas, salinas y acantilados rocosos obligan a los senderistas a hacer altos en el camino para apreciar la belleza paisajística de la zona en recorridos como el de La Mola o el Parque Natural de Ses Salines. Los caminos de la isla también pasan por antiguos molinos de viento, torres defensivas y cuevas marinas, enlazando la historia de la isla con su patrimonio de plantas endémicas y aves migratorias.