El salón de Araceli Cuesta suena cada tarde a boleros, zarzuela o al Dúo Dinámico. No porque tenga un tocadiscos, sino porque basta con que diga en voz alta "Alexa, ponme música" para que empiece a sonar aquello que la transporta a sus recuerdos. "Es mi mejor compañera", asegura esta mujer alicantina que lleva un año conviviendo con el dispositivo que la Cruz Roja le instaló en casa dentro del proyecto “Voces en Red”.