Tras las huellas de Jane Goodall: descubre el parque nacional donde la etóloga estudió a los chimpancés
El mundo recibió ayer 1 de octubre la mala noticia de la muerte de Jane Goodall. Esta famosa etóloga dedicó su vida al estudio de los chimpancés, y durante más de sesenta años investigó las interacciones sociales de estos primates, convirtiéndose en una pionera en el ámbito y en una figura clave para la conservación y el bienestar animal.
La inglesa vivió largas temporadas en Tanzania y con sus hallazgos revolucionó no solo los conocimientos científicos sobre el mundo animal, sino también sobre el propio ser humano, ya que los chimpancés comparten más del 98 % de nuestros genes.
Tanzania, un edén de la flora y la fauna
Los parques nacionales de Tanzania no son simplemente lugares turísticos, son enclaves llenos de vida, con una fauna y flora única que necesita de una protección especial por su gran valor. El país africano nos invita a recorrer paisajes realmente distintos, desde grandes sabanas hasta frondosos bosques, contemplando en su hábitat natural a animales tan impresionantes como elefantes o leones.
Con el objetivo de estudiar a los grandes homínidos, Jane Goodall llegó a la Reserva de Caza de Gombe Stream, que después se convertiría en el Parque Nacional Gombe Stream. Ubicado al noroeste del país, junto al enorme lago Tanganica, se extiende a lo largo de 56 kilómetros cuadrados como una delgada franja de bosque en un profundo valle.
Visitando a los chimpancés de Gombe Stream
Este enclave es el hogar de importantes comunidades de chimpancés, que se convierten en el atractivo principal del lugar. Estos primates viven protegidos dentro de los límites del parque y podremos observarlos a través de recorridos organizados sin molestar ni invadir su espacio. Además, también encontraremos monos de cola roja y monos azules.
Pero más allá de los primates, el Parque Nacional Gombe Stream nos sumerge en paisajes mágicos que nos permiten conectar con la naturaleza más pura, todo ello bajo la sombra de grandes crestas escarpadas. Los visitantes podrán hacer rutas de senderismo a cascadas escondidas o caminar por la orilla del lago que separa a Tanzania de la República Democrática del Congo.
Eso sí, hay que tener en cuenta que llegar el parque no es sencillo. Su ubicación alejada hace que su visita sea algo complicada, pero no imposible. Para empezar tendremos que dirigirnos a la población más cercana: Kigoma, a la que podremos llegar con vuelos directos desde la ciudad de Dar Es Salaam, la más poblada del país. Desde allí tendremos que tomar un barco, que nos dejará en el punto donde se encuentran las oficinas del parque, el centro de investigación y los alojamientos, y desde donde salen todas las excursiones.