En las democracias hay un sistema de seguridad interno: la institucionalidad. Son las reglas más o menos tácitas y las buenas formas que ponen cierto orden al choque político y garantizan que la vida pública no sea un descalzaperros continuo. Y eso es importante. Por eso hay que reprochar a quienes actúan para socavar también esa institucionalidad. Y esta semana hemos tenido un ejemplo quizá anecdótico pero grosero. María Jesús Montero estuvo en Córdoba con Juanma Moreno, en una entrega de 113 viviendas con alquileres asequibles para mayores de 65 años. Fíjese en esta foto que publicaba en sus redes el presidente de la Junta. Como ve, ahí está él y también la ministra de Hacienda, los dos, y algún...
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