El
2 de marzo de 2008 la vida de Antonio Zurera y su familia cambió para siempre. Aquel día, su hermana
Ángeles (42), Angelines para sus seres queridos,
desaparecía sin dejar rastro en Aguilar de la Frontera (Córdoba). Madre de dos hijos y en pleno proceso de separación, desde un primer momento se descartó que se tratara de una desaparición voluntaria.
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