"Los adultos vamos acelerados en la vida y se lo trasladamos a los niños, cuando el oficio de un niño es entretenerse en el tiempo, mirar, tocar...". Con esta frase la psicopedagoga, escritora y asesora a docentes Mari Carmen Díez resume una realidad con la que más de uno puede identificarse. Y frente a este problema tan común, la alicantina defiende la importancia del juego para el aprendizaje de los más pequeños.