El trabajador I., que llevaba desde 2008 como operario en una máquina industrial que se utiliza en el proceso de fabricación de neumáticos de una conocida marca en
Vitoria-Gasteiz, fue despedido disciplinariamente en abril de 2024. Durante 16 años había desarrollado su labor con normalidad, pero la compañía decidió poner fin a la relación laboral
alegando incumplimientos graves en la producción y errores que habían provocado pérdidas.
Seguir leyendo...