Como un coche que al circular por una ciudad tiene que detenerse en una sucesión interminable de semáforos en rojo, la obra de restauración de la sede antigua del Museo Arqueológico de Córdoba vuelve a estar detenida a la espera de un trámite y sin horizonte para el comienzo. No hay plazos, pero lo que sí es una certeza es que la inversión plurianual que había contemplado el Ministerio de Cultura en los últimos Presupuestos Generales del Estado que se aprobaron no se podrá cumplir: el momento en que las obras comiencen todavía no se ha concretado. La última respuesta oficial sobre este asunto la ha dado el Gobierno en el Congreso a una pregunta parlamentaria que han formulado tres diputados de Vox , entre ellos José Ramírez del Río, elegido por la provincia de Córdoba, que cuestionan por el estado en que están «los trámites necesarios para comenzar las obras de rehabilitación del Museo Arqueológico ». La respuesta es que uno de los plazos se ha cumplido, y es el de contar con el proyecto de ejecución, que se había adjudicado al estudio del arquitecto Fernando Pardo , especializado en este tipo de actuaciones en edificios públicos y establecimientos culturales. Se conocía ya el proyecto básico, que avanzaba muchas novedades y mejoras notables, pero faltaba el de ejecución, que será el que se tenga que seguir en los trabajos, y ese llegó el 1 de agosto de este año. Se cumplía así con el plazo que había establecido el Ministerio de Cultura de contar con el proyecto en el tercer trimestre del año. Ahora, sin embargo, el proyecto tiene que pasar otro trámite, y es el informe favorable del Instituto del Patrimonio Cultural de España , un organismo cuya función es «la investigación, conservación y restauración de los bienes que conforman el patrimonio cultural», y que tiene que emitir un dictamen vinculante para actuar en este bien, que pertenece al Estado. No se espera una oposición, pero sí que condicionará los plazos para comenzar con el proyecto. En la misma respuesta parlamentaria a la pregunta escrita de Vox, el Gobierno asegura que «una vez que se disponga de la conformidad de dicha entidad, se procederá a solicitar la preceptiva licencia de obras al Ayuntamiento de Córdoba». No hay plazos ni fechas, pero sí es evidente que los plazos que se habían formulado en más de una ocasión para actuar en el Palacio de los Páez de Castillejo no se han cumplido. En más de veinte años la única actuación que se ha llevado a cabo ha sido la restauración de la fachada plateresca , con una inversión de medio millón de euros. La última planificación que había hecho el Ministerio de Cultura también se hizo pública en una respuesta parlamentaria, en ese caso a una pregunta que realizó el grupo popular en el Senado. Se hablaba de trámites que se iban a cumplir en el año 2024: la finalización del proyecto de ejecución, la contratación de la empresa que tiene que realizar los trabajos y el inicio de las obras para los últimos días de ese año. Es decir, según este cronograma, la sede antigua del Museo Arqueológico de Córdoba debería llevar un año en obras, pero la realidad es que el palacio de los Páez de Castillejo, cerrado desde hace casi tres lustros y aquejado de graves problemas de conversación, continúa a la espera. También han prescrito los planes que tenía el Gobierno de Pedro Sánchez para la financiación, y en ese caso además están condicionados por la debilidad parlamentaria que ha provocado que en España los últimos Presupuestos Generales del Estado sean los del año 2023. En las cuentas que se aprobaron para entonces se contemplaba una inversión de 100.000 euros para el Museo Arqueológico de Córdoba, pero también un plan plurianual que se proyectaba hasta 2027, y que sumaba doce millones en el proyecto de restauración. Por ahora el único gasto que se ha justificado es el de los más de 570.000 euros que ha recibido el estudio de Fernando Pardo Calvo por la elaboración de este proyecto, que tiene que abrir una nueva vida para el edificio, pero que todavía permanece sin fecha ni un horizonte concreto. Es más, el Gobierno dice en la respuesta parlamentaria que se solicitará a la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba la imprescindible licencia de obras , pero todavía faltaría un trámite: la licitación pública y posterior adjudicación de los trabajos. La conclusión es que la reapertura del palacio de los Páez de Castillejo sigue en un horizonte lejano, porque serán trabajos delicados por su propia naturaleza, por los problemas de humedad de la sede y también por el lugar en que están. La plaza de Jerónimo Páez es un lugar rodeado de calles estrechas que hacen imposible la llegada de maquinaria pesada que puede ayudar a los trabajos. Es algo que provocó bastantes retrasos al edificio de la ampliación , que pudo abrirse en 2011 y que supuso el cierre de la sede antigua a la espera de una restauración que todavía no ha llegado. Suma así un nuevo retraso para un proyecto que se gestó hace treinta años, en el primer mandato de José María Aznar en el Gobierno de España, pero que no se pudo acometer hasta el segundo, ya en los primeros años del siglo XXI. De entonces son los trabajos para construir la ampliación y también el hallazgo del teatro romano cuyos restos se integraron debajo. El proyecto completo supone integrar la sede antigua, ahora sólo visitable en los patios y la ampliación y todavía dilatará bastante el momento final para uno de los Museos Arqueológicos más importantes de España por la calidad de sus fondos y el amplio abanico temporal.