La presencia de Cristiano Ronaldo en la gala de cena impulsada por Melania Trump no ha pasado desapercibida. La Casa Blanca organizó este martes un banquete que no le faltó el más mínimo detalle, no era para menos dado la lista de invitados que iban a acudir en honor a la visita del príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salmán, que busca proyectar su imagen internacional después del aislamiento diplomático por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018. «Ahora que Cristiano Ronaldo está aquí creo que mi hijo respeta un poco más a su padre» , bromeó el presidente de Estados Unidos en un guiño al astro portugés. El hijo menor de Trump, Barron, de 19 años, no escondió su admiración, le había pedido su progenitor que le presentara al futbolista aprovechando la situación, un gesto que Trump no ha dudado en agradecer. El jugador de Al-Nassr saudí se sentó en las primeras filas de la mesa en el Salón Este de la Casa Blanca junto con su pareja Georgina Rodríguez. A la cena ni siquiera faltó Elon Musk pese a que no vive sus mejores momentos con Trump por la política fiscal que está llevando a cabo, no fue un comensal más al lado del dirigente estadounidense, pero sí estuvo cerca acompañado de otros directivos como Tim Cook (Apple). Ronaldo volvió a pisar suelo estadounidense después de que en 2017 la revista alemana Der Spiegel informase que habría pagado más de 300.000 dólares para evitar ir a juicio por una acusación de violación en un hotel de Las Vegas en 2009. Los abogados del futbolista portugués sostuvieron que la relación sexual fue consensuada. Durante la cena, el magnate republicano elogió al príncipe saudí, calificándolo de «hombre de liderazgo», tras haber defendido a su invitado en el caso del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi.