Andy Robertson estaba destrozado antes de que Escocia venciera a Dinamarca por 4-2 y se clasificara para el Mundial. Confesó que no podía dejar de pensar en su excompañero del
Liverpool,
Diogo Jota, y en el sueño que compartían de jugar en el máximo torneo de fútbol. Los goles de Scott McTominay, Lawrence Shankland, Kieran Tierney y Kenny McLean el martes aseguraron la plaza de Escocia en el Mundial del próximo año, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Esta será su primera participación en el torneo desde 1998.
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