En el año 2024 se registraron 696 agresiones contra los profesionales sanitarios en Castilla-La Mancha , prácticamente dos por día, y el dato «no es real porque muchas no se denuncian», asegura CSIF, que este miércoles ha presentado una guía de actuación ante momentos tan desagradables. «Afortunadamente, no todas son físicas», ha aclarado el sindicato. Que solo faltaría eso. La estadística engorda cada año, según consta en el Registro de Episodios Conflictivos (REC) del Sescam : de las 422 agresiones de 2019, a las 519 de 2020, las 560 de 2021, las 623 de 2022, las 646 de 2023 y las casi 700 de 2024. «Queremos visualizar la lacra que venimos sufriendo los profesionales del Sescam y que va en aumento», ha explicado desde Toledo Ana Isabel Fernández, presidenta de CSIF Sanidad en la región, reivindicando «respeto, seguridad y protección». «La primera sensación es de asombro. No pueden entender cómo alguien a quien pretender ayudar les agreda, lo que provoca un bloqueo en el profesional, que no sabe cómo reaccionar. Nuestra guía es sencilla y concisa; explica cómo hay que actuar desde que ellos valoran que existe cierto riesgo, durante y el después. Lo que recomendamos es intentar rebajar la tensión, nunca entrar en confrontación, mantener una distancia física, que entre medias haya objetos, intentar buscar una salida y pedir auxilio», ha expuesto Victoria Gutiérrez, responsable de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF Castilla-La Mancha. De las 17.070 denuncias que hubo a nivel nacional el año pasado, en casi ocho de cada diez la víctima fue una mujer . Además, el sindicato también pone de manifiesto las agresiones xenófobas y racistas contra los profesionales extracomunitarios: «No podemos permitir que se instale la cultura del odio». La Atención Primaria en la comarca toledana de La Sagra, que linda con Madrid, es el foco principal de conflictos, mientras que en la atención especializada se sitúa a la cabeza el hospital de Toledo. De hecho, las primeras tres sanciones a pacientes o familiares que agredieron a facultativos proceden de esta comarca y van de los 6.000 a los 15.000 euros. «No puede volver a ocurrir lo de Camarena », donde «un médico ha quedado incapacitado de por vida», recuerda el sindicato. En CSIF piden al Sescam que exista «un protocolo de actuación», ya que hasta ahora «cada gerencia actúa según estima». Aplauden a su vez que se haya creado la figura del director regional de Seguridad, que llevaban reclamando una década, pero se muestran contrarios a que se externalice; y siguen solicitando personal de seguridad en todos los centros de salud y puntos de atención continuada, alarmas individuales que emiten señales acústicas y luminosas de gran potencia como efecto disuasorio o una mayor coordinación con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por otro lado, el sindicato no comparte la visión de Fedeto, la patronal toledana, de que los médicos facilitan las bajas laborales por el mero hecho de que el paciente o un familiar sea conflictivo. «Creo que son profesionales y quizá por ello sufren las agresiones: saben cuándo tienen que dar una baja y cuándo no», considera la presidenta de CSIF Sanidad en Castilla-La Mancha. Y la responsable de Prevención de Riesgos Laborales ha concluido que «los profesionales ya tienen interiorizado que una cierta dosis de violencia entra dentro de su ámbito laboral, y eso es inadmisible. Ir a trabajar un día sí y otro también, sobre todo en Atención Primaria, con un paciente que te insulta, que te pincha las ruedas del coche... Eso genera depresión, insomnio, bajadas de peso, lo que hace que muchos se planteen dejarlo».