El
Girona afronta las próximas semanas con un problema inesperado en una zona que, hasta ahora, parecía tranquila. La lesión de
Vladyslav Krapyvtsov, producida durante el encuentro que la sub-21 ucraniana disputó ante
Turquía, ha alterado una portería que ya vivía en un equilibrio incómodo desde hace semanas. El pisotón que recibió en aquella jugada, aparentemente anecdótico, terminó convirtiéndose en un esguince de tobillo que lo apartará entre cuatro y seis semanas.
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