El partido entre Cataluña y Palestina que se jugó el martes en el Lluís Companys tuvo todo lo que existe. Cataluña no existe como nación para tener una selección de fútbol y su equipo es sólo un simulacro para hacer folclóricas pantomimas; Palestina no es siquiera una unidad política con derecho a conformar una selección nacional; y Lluís Companys no es un héroe sino un asesino y es una vergüenza para cualquier democracia tener un monumento o instalación con su nombre. Hicieron mucho más por la libertad los que el martes se fueron a beber o alquilaron una habitación de hotel por horas para retozar. Fue mucho más interesante para la vida y la dignidad todo lo que el martes...
Ver Más