Dice Jabois –hasta el tuétano de graznidos inquisitoriales y exégetas ávidos de festejar cualquier atisbo de palinodia por su parte– que uno es dueño de lo que escribe, no de lo que los demás leen. Tiene razón mi cuate. Cada cual debe responsabilizarse de lo que teclea, no de cómo lo somatizan los lectores ni, mucho menos, de cómo lo manipulan los opinadores exprés que juzgan sin leer, deporte nacional. Leí con atención la entrevista que mi compañera Gregoria Caro hizo hace unos días a la ministra Sira Rego . Hay que agradecer, y no es ironía, que la titular de Infancia y Juventud accediera a responder a un medio que sus compañeros socialistas del Consejo de Ministros tienen vetado...
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