Por Manu López Gaseni. Hace ya tiempo que sabemos que la literatura no es una disciplina aislada, autocrática e inmanente, sino que, por el contrario, se define en función de su entorno, empezando por el cultural, pero también por el entorno social, el histórico e incluso el político. Tal concepción se hace extensible, cómo no, a la traducción literaria y sin duda afecta a las decisiones de cada sistema literario, entendido a su vez como parte de un gran ecosistema sociocultural, a la hora de establecer qué tendencias, autores y títulos desea hacer suyos mediante la traducción. [...]