Resistir ante el Atlético con 2-1 a favor e incluso cerrar el partido con el 3-1 ya sin los cinco jugadores con más talento del equipo en el césped (
Pedri, Dani Olmo, Raphinha, Lewandowski y Lamine Yamal) puede ser el golpe en la mesa que estaba pidiendo
Hansi Flick en esta búsqueda de la mejor versión del Barça. El equipo de
Simeone siempre aprieta y fue valioso saber sufrir en momentos determinados con jugadores menos habituales como
Casadó, Dro, Rashford, Ferran y Christensen. Para la cohesión del grupo era fundamental un final feliz así. Todos sumaron, todos se sintieron importantes.
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