Entraron buscando bronca y no tardaron en encontrarla. Una turba de ultras del Frente Atlético sembró el caos el pasado fin de semana en un karaoke de la calle de Alcalá, muy próximo a la plaza de toros de Ventas, horas después de que su equipo jugara en el Metropolitano frente al Oviedo. En concreto, cinco, toda vez que el partido finalizase a las once de la noche y el grupo de aproximadamente veinte individuos irrumpiera en el local a las 4 de la madrugada. Para entonces, la fiesta en Nabucco, un karaoke de ambiente tranquilo y frecuentado habitualmente por policías fuera de servicio, estaba a punto de saltar por los aires. Según ha podido saber ABC, mientras la música elegida por el público para ser cantada resonaba en la sala, los radicales, la mayoría de ellos en evidente estado de embriaguez, empezaron a corear diversas consignas neonazis. Al percatarse de la situación, el temor se extendió entre los allí presentes, sin que la seguridad del garito lograse contener a los exaltados. Con tal panorama, la mecha de la violencia no iba a tardar en prender, en este caso entre un grupo reducido de los ultras y un joven seguidor del Sevilla, quien tuvo que ser atendido por el Samur-Protección Civil tras recibir varios puñetazos en el rostro y la cabeza. Fuentes policiales confirman a este diario que la Policía Nacional se personó en el karaoke a las 4.25 horas, casi al mismo tiempo que se desataron los golpes. Se da la circunstancia de que la comisaría de Ciudad Lineal está a apenas cuatro calles del lugar de autos, por lo que los agentes impidieron de inmediato que la gresca pasara a mayores tras observar «a varias personas alteradas» metiéndose en la pelea. Una unidad de soporte vital básico atendió al único herido, aquejado de contusiones y con sangre visible en el cuero cabelludo, sin que precisara de traslado hospitalario. Y, en paralelo, el bando de los radicales colchoneros abandonó el karaoke dado que ninguno de sus integrantes resultó detenido. «Ni el dueño del local ni el cliente agredido presentaron denuncias», añaden las mismas fuentes. Hace tres años, otro grupo del Frente Atlético ya protagonizó incidentes en varios bares del entorno de la plaza de toros de Las Ventas, al término de la corrida de la Juventud de la Feria de San Isidro. En aquella ocasión, los hinchas agredieron a dos camareros de sendos establecimientos e intentaron llevarse de un tercero la cabeza disecada de un toro. El suceso más grave ocurrió al poco de terminar la jornada en la monumental (marcada por los cánticos a favor del Atlético y en contra de la afición madridista), cuando una decena de ultras acudió al primero de los locales con la intención de armar follón. Allí, tras recibir la reprimenda de los hosteleros por su cuestionable actitud, comenzaron a lanzar los vasos y otros objetos. Uno de ellos impactó en la cara de un trabajador, lo que obligó al Samur a trasladarlo con pronóstico reservado al hospital Gregorio Marañón. Por estos hechos, cuatro de los implicados fueron detenidos en las inmediaciones del puente de Ventas.