Sevilla, que sabe envolver de solemnidad cualquier gesto que roce sus tradiciones, ofreció este martes el marco perfecto para la presentación del 'Libro Verde del Toro Bravo' . El Salón del Almirante del Real Alcázar , con su luz tamizada y ese aire de historia que parece habitar las paredes, se convirtió en escenario de una puesta de largo que quiso ser algo más que un mero acto editorial. La Real Unión de Criadores de Toros de Lidia convocó allí a buena parte del campo bravo, consciente de que el sector necesita explicar, con serenidad y argumentos, el papel que el toro ocupa en la dehesa y en la economía de las comarcas que viven de él. El nuevo volumen, que cierra los actos del 120 aniversario de la entidad, traza un mapa actualizado del bravo: su crianza, su aportación ambiental, su peso económico y cultural. Un animal que, como recuerda el libro, disfruta de más hectáreas por cabeza que cualquier otro en la Unión Europea , dato que resume su condición de guardián natural del paisaje mediterráneo. La publicación recoge artículos y testimonios que buscan ofrecer una visión abierta, contemporánea y rigurosa del sector, alejada de tópicos y con vocación de permanencia. La respuesta del campo bravo fue amplia y significativa . En los primeros compases de la tarde, ganaderos de nombres históricos fueron ocupando sus asientos bajo la techumbre mudéjar: Juan Pedro Domecq Morenés, Borja Domecq Noguero, Salvador de la Puerta, José Murube, Aurora Algarra, Tomás Prieto de la Cal, Fernando Sampedro, Ricardo del Río, Rocío de la Cámara, Rafael Molina Candau, Joaquín de Vasconcellos, Antonio Miura, Manuel Tornay, Javier Moya Yoldi o Gabriel Rojas , entre otros muchos. Una nómina que, en conjunto, dibujaba en el salón un mapa vivo de la ganadería española. Del lado del toreo, llegaron Eduardo Dávila Miura, El Tato y Enrique Ponce . La presencia de Cayetano Martínez de Irujo , así como la del presidente de la Maestranza, José Luque Teruel , y la del recién designado empresario del coso, José María Garzón, que recibió numerosas felicitaciones a lo largo de la velada , aportó ese tono inequívocamente sevillano que completa un acto social. La representación institucional corrió a cargo del delegado del Gobierno andaluz, Ricardo Sánchez ; el secretario general de Interior, David Gil ; y el teniente de alcalde de Fiestas Mayores, Manuel Alés , quien cerró el acto conducido con oficio por el periodista José Ribagorda . El contenido del libro se desgranó en dos mesas redondas: la primera, con Sol de la Cuadra-Salcedo, José Cabrera y Enrique Valero ; la segunda, más centrada en los retos de la cría, con Juan Pedro Domecq, Antonio Miura, Juan Ignacio Pérez-Tabernero y Joaquín Vasconcellos . Las intervenciones insistieron en la necesidad de explicar el bravo desde el territorio y desde la ciencia. Como broche, la RUCTL entregó su Premio Libro Verde a José Luis García-Palacios, presidente de la Fundación Caja Rural del Sur. Y el acto se cerró con la lectura del texto de Antonio García Barbeito , cuyas palabras —«Soy el toro de España…»— quedaron suspendidas un instante en el aire, como si el viejo Alcázar quisiera guardarlas para sí.