Ni bestias pestilentes que rehuían el agua clara cual gato salvaje, ni tipejos sin escrúpulos que repudiaban a los miembros de la comunidad menos favorecidos. Los vikingos, confirma a ABC la historiadora y profesora universitaria Eleanor Barraclough, poco tienen que ver con los mitos que extendieron sus enemigos. Y no lo dice al albur. Para confirmarlo, esta británica ha elaborado un ensayo – 'El oro de los vikingos' (Ático de los Libros) – en el que recoge la larga lista de restos arqueológicos que desvelan la verdad sobre estos fieros guerreros escandinavos. ¡Y son muchos por cada falacia! Desde peines que revelan su interés por la limpieza, hasta textos que demuestran que la primera incursión de la Era Vikinga no fue la del monasterio de Lindisfarne , en el 793 d. C., sino un ataque previo. Barraclough, experta en el mundo escandinavo, dice alejarse de las grandes 'sagas', las crónicas medievales vikingas a caballo entre la realidad y la mitología, para levantar verdades y derrumbar falacias. «La mía es una historia de la Era Vikinga a través de la gente común, la que sobrevivía en el día a día», explica a este diario. Su historia, defiende, la ha forjado a través de los «fragmentos biográficos que se perdieron entre las grietas del tiempo»: piedras, escritos y grabados que han sobrevivido hasta nuestros días. Porque ya era hora, explica, de dejar a un lado «a los grandes reyes y a los héroes vikingos » replicados una y mil veces «a través de poemas de alabanza» para dar paso a la gente corriente. «Siempre he sido muy consciente de que había muchas historias esperando entre bastidores y eran las de las personas con las que realmente podemos conectar todos: la gente más corriente», sentencia. Su ensayo se remonta hasta el II d.C., más de cinco siglos antes de que estos guerreros nórdicos saltaran a los textos europeos por atacar el monasterio inglés de Lindisfarne. «Aunque esta incursión se considera el arranque de la Era Vikinga, existe otro ataque previo en los escritos», mantiene. También rompe con la idea de que la batalla de Stamford Bridge, sucedida en el año 1066, fue el canto de cisne de estos pueblos. El que Harald Hardrada , último gran rey vikingo, perdiera la vida en aquella contienda no fue un golpe definitivo. Y eso lo demuestran, sostiene, los muchos vestigios vikingos de los siglos siguientes. «Los detalles más pequeños pueden ofrecernos ventanas a la vida cotidiana, ya sean las inscripciones rúnicas que las personas se escribían, los garabatos de los niños o recuerdos más dramáticos, como lo que parecen ser sacrificios a una criatura de fuego», finaliza. -¿Qué evidencia demuestra que la Era Vikinga no comenzó con el asalto al monasterio de Lindisfarne? La pregunta es qué entendemos realmente por Era Vikinga, porque el significado original en nórdico antiguo de 'víkingr' es, de hecho, 'pirata' o 'asaltante'. En sentido literal, por tanto, la evidencia de las primeras incursiones nos indica cuándo deberíamos fechar el inicio de la era vikinga. Por eso Lindisfarne es importante: el ataque a este suntuoso y rico monasterio de Northumbria en el año 793 d. C. conmocionó a Gran Bretaña y más allá. Como escribió el clérigo anglosajón Alcuino desde la corte carolingia, 'Nunca antes había aparecido semejante terror en nuestras costas, ni se pensó que se pudieran realizar tales incursiones desde el mar'. Dicho esto, también sabemos que esta no fue la primera vez en ese período que los escandinavos derramaron sangre en las costas de las Islas Británicas; existe un informe de unos años antes que relata cómo tres navíos llenos de vikingos aparecieron en la costa sur y mataron a un alguacil. -¿Qué restos arqueológicos demuestran que los vikingos no eran sucios? De hecho, tenían hábitos de baño muy sofisticados, sobre todo en comparación con los anglosajones, que se quejaban de sus peinados elegantes, su aseo regular y su ropa limpia. Los peines son uno de los objetos que se encuentran con más frecuencia en los entierros de la época vikinga. Hasta su palabra para 'sábado' era 'laugardagr', que significa 'día de lavado'; presumiblemente tanto de ropa como de cuerpos. Pero todo era relativo, y la opinión que despertaban dependía de los ojos con los que se mirara. Hay que tener en cuenta que el ámbito geográfico de la actividad e influencia nórdica era amplio. Si leemos el relato del diplomático de Bagdad Ahmad Ibn Fadlan, escrito alrededor del año 921, vemos lo contrario. Este personaje conoció a los 'rus' -comerciantes de ascendencia y herencia escandinava- en el Volga y se horrorizó al ver sus repugnantes hábitos de limpieza. Los cuales, para ser justos, son bastante horribles tal y como los describe. Aunque claro, desde la perspectiva de un musulmán, no se lavaban con agua corriente, así que, para él, era bastante desagradable. -¿Se limaban los dientes los vikingos? Los arqueólogos no han podido encontrar una explicación definitiva. Los dientes limados parecen estar particularmente asociados a la isla de Gotland, frente a la costa de Suecia continental. Sin embargo, los restos que han sido hallados con esta particularidad parecen de esclavos y guerreros; siempre hombres. Soy cauta, prefiero esperar a que surjan nuevas evidencias. -Describe a los vikingos como una sociedad con una curiosa variedad de creencias religiosas… ¿Eran de mente abierta en este sentido? Aunque sorprenda, fueron bastante abiertos en este sentido. Al menos, en comparación con los europeos cristianos. Tenían una forma de bautismo llamada 'firma principal', lo que, en la práctica, significaba que no eran bautizados del todo… solo lo justo para que los mercaderes cristianos estuvieran dispuestos a comerciar con ellos. Recojo un ejemplo en mi libro de un molde de esteatita de Hedeby, la que luego se convirtió en una importante ciudad comercial de Dinamarca. En esta urbe había moldes tanto para los martillos de Thor como para las cruces. En realidad, quien los fabricaba estaba encantado de hacer ambas cosas, siempre que le pagaran por su trabajo. -¿Cómo se adaptaron los vikingos al Cristianismo? El Cristianismo se introdujo lentamente en el mundo nórdico, ya que había cristianos viviendo allí antes de que comenzara el proceso de conversión oficial. Tomemos como ejemplo la colonización de Islandia: hubo muchos colonos de las Islas Británicas e Irlanda (a menudo, pero no siempre, esclavizados), y eran cristianos. Pero las conversiones oficiales fueron asuntos de arriba hacia abajo, dirigidas por gobernantes. En el caso de Noruega e Islandia, por ejemplo, esto ocurrió alrededor del año 1.000 d.C. -¿Qué implicó el colapso de Groenlandia como patria para la sociedad vikinga? Para cuando los asentamientos nórdicos groenlandeses llegaron a su fin, la Era Vikinga ya había terminado. Esto ocurrió a principios del siglo XV, y no está claro qué sucedió exactamente. Pero así como comienzo el libro con tres arranques, termino con tres finales. El último se centra en la Groenlandia nórdica, porque fue un producto de aquella era vikinga poblada alrededor del año 985 por Erik el Rojo , quien fue expulsado de Islandia por asesinato. La conclusión es que quise mostrarlo como un final que se desvanece lentamente, en lugar de una transformación dramática. -¿Cómo era la vida de los prisioneros durante la época vikinga? Depende de lo que entiendas por prisioneros. Los piratas vikingos los usaban habitualmente para pedir rescate o venderlos. Dedico un capítulo entero a la esclavitud pero, como explico, es difícil encontrar evidencias que corroboren la forma de vida de quiénes la padecieron. La clave es que no era un modelo único: podías caer en ella por no haber pagado tus deudas, podías ser secuestrado, podías haber nacido esclavo... Por mi parte, intento narrar las vivencias de los individuos más llamativos. Hay historias sorprendentes como la de Toki, el herrero, quien fue liberado por su amo y recibió oro con el que encargó una piedra rúnica que contó sus vivencias. Pero también otras como la de los esclavos que fueron sacrificados para unirse a sus amos en el más allá. -¿Cuál es el mito más doloroso que seguimos repitiendo sobre la era vikinga? Hay algunos obvios. El primero es el que muestra a los vikingos equipados con cascos con cuernos bebiendo de los cráneos de sus enemigos vencidos. Pero también el que les representa torturando a sus enemigos con la espantosa 'águila de sangre'. La verdad es mucho más interesante que estos estereotipos caricaturescos, y esto es lo que intento mostrar en mi libro. -¿Qué diantres era el águila de sangre? Una tortura legendaria. Se dice que les rompían las costillas a sus víctimas y que les sacaban los pulmones por la espalda, de modo que parecían alas de un águila ensangrentadas.