El
Barcelona se vio obligado a ensuciarse, a jugar de tú a tú ante un irreverente
Guadalajara para pasar de ronda. Los azulgrana monopolizaron el balón. Y aunque a tramos el '
Guada' quiso escribir una de esas historias de la
Copa en que el pequeño puede con el grande,
Christensen marcó el 0-1 cuando al partido le comenzaba a envolver la posibilidad de irse a la prórroga. El
Barça, obligado a tirar del grueso de sus titulares, se acabó llevando el duelo que
Rashford cerró con el segundo.
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