Hay muchas maneras de ganarse la vida y no todas pasan por un despacho, una oficina o un trabajo de traje y corbata. Los negocios familiares y los
oficios tradicionales siguen siendo una opción para quienes
apuestan por emprender, aunque cada vez lo tienen más difícil. No solo por las largas jornadas y la responsabilidad, sino también por un contexto en el que el consumo se concentra cada vez más en
grandes supermercados y cadenas.Seguir leyendo...