Bienvenidos a la
Copa del Rey, la competición que se empieza jugando sin
VAR y donde los partidos pueden empezar con media hora de retraso. ¿El motivo? En
Guadalajara debían numerar los miles de sillas supletorias que habían puesto para ver al
Barça. Esa media hora de la vergüenza sirvió para qué los culés, desde el sofá, vieran de lo que son capaces
Clyburn,
Punter o
Brizuela. El milagro
Xavi Pascual logró que, al final del primer cuarto, el
Barça plagado de bajas lograse ganar de 17 puntos (13-30) a los diez minutos de encuentro.
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