El caso
Negreira centraba la atención de los espacios deportivos. “La mayor vergüenza en la historia de nuestro fútbol”, destacaba
Manu Carreño nada más empezar. Aseguraba que se había encendido la mecha como metáfora de un contexto de tensión y desarrollo explosivo. Después de mostrar la escalada de declaraciones entre representantes del Real Madrid y el Barça, el presentador mostraba en la pantalla los rostros enfrentados de
Laporta y
Florentino. “SE DECLARAN LA GUERRA”, anunciaba un rótulo enorme. Recuperaba las imágenes de lo que el presentador consideraba el detonante del conflicto: la cumbre en Roma donde Laporta “coqueteó” con
Ceferin y
Al-Khelaifi, remarcando que el presidente del Barça le acabó dando un abrazo al segundo para salirse de la Superliga.
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