Portugal adelanta a España en incentivos a la inversión eléctrica con el mismo mercado
El regulador portugués se adelanta en la carrera por atraer inversiones en la red eléctrica y garantizarse la seguridad del suministro y ha elevado la tasa de retribución eléctrica hasta el 7,4% frente al 6,58% que ofrece su homólogo en España. Ambos países comparten sistema eléctrico, como quedó patente en el apagón del pasado 28 de abril.
El regulador portugués ERSE publicó la metodología definitiva para el cálculo de la Tasa de Retribución Financiera (TRF) aplicable a la distribución eléctrica en el periodo 2026-2029 el pasado lunes con una revisión al alza su propuesta inicial, incrementando la TRF de distribución al 6,70% nominal antes de impuestos frente al 6,33% propuesto en octubre, lo que supone un aumento muy significativo frente al nivel actualmente vigente (4,70%, +200 puntos básicos).
El mecanismo establece un suelo del 5,90% y un techo del 8,90%, vinculado al rendimiento medio de los bonos portugueses a 10 años.
Esta tasa equivaldría a un 7,3%-7,4% de retribución en España, porque indexa a inflación y se actualiza la tasa en función de la evolución del bono, según remarcan fuentes del sector.
El principal ajuste introducido por ERSE tiene que ver con la metodología de cálculo ya que incorpora un incremento en la variable a calibrar sobre la actividad de distribución, en aplicación del principio de coherencia regulatoria y de reconocimiento del perfil de riesgo específico. El sector eléctrico español demanda un cálculo similar por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Así, el diferencial entre transporte y distribución en Portugal pasa de 21 puntos básicos a 51 para el nuevo periodo, frente a los 30 puntos básicos actuales, reflejando una mayor diferenciación de riesgos entre actividades.
La TRF del 6,70% en Portugal no solo resulta superior al 6,58% propuesto en España, sino que envía señales de mayor certeza sobre las inversiones ya que en España se plantea un cambio relevante del modelo retributivo que incrementa significativamente el riesgo regulatorio, según reclaman las eléctricas.
En Reino Unido, el regulador Ofgem aprobó el 4 de diciembre una TRF para transporte eléctrico en el rango del 7,57% al 7,82% nominal antes de impuestos para el periodo 2026-2031, entre 99 y 124 puntos básicos por encima de la propuesta de la CNMC para transporte y distribución en España.
La TRF eléctrica propuesta en España también queda por debajo de la recientemente planteada por la CNMC para otros sectores, como el ferroviario (Renfe: 7,33%; Adif: 7,73%; otros operadores: hasta 8,17%).
El Gobierno español sigue pendiente del informe del Consejo de Estado, requisito previo para aprobar la normativa antes de final de año, en un contexto marcado por la urgencia regulatoria y la presión para garantizar estabilidad en el sistema eléctrico.
La propuesta española no solo ha decepcionado al sector eléctrico, sino a todas las asociaciones empresariales. En concreto, más de 70 asociaciones empresariales y profesionales han solicitado formalmente al Gobierno y a la CNMC que revisen la propuesta, alertando de que la actual metodología pone en riesgo la competitividad, la inversión y la electrificación.