El PP propone prohibir el burka y el niqab en los espacios públicos de Balears
Los populares registran esta iniciativa apenas un mes después de votar, junto a la izquierda, en contra de la propuesta de la extrema derecha de vetar el velo islámico. La medida evidencia un nuevo giro del partido de Marga Prohens para alinearse con la agenda ultra en un contexto de máxima fragilidad parlamentaria
Un diputado balear de Vox pide prohibir el velo islámico pero lo defiende en las monjas: “Ellas están sometidas a Dios”
El PP balear ha registrado este miércoles en el Parlament balear una proposición no de ley (PNL) para prohibir el uso del burka y el niqab en los edificios públicos, una iniciativa que los populares han presentado apenas un mes después de que, junto a la izquierda, votasen en contra de una propuesta similar por parte de los de Santiago Abascal. La medida planteada vuelve a evidenciar el giro del partido de Marga Prohens para alinearse con la agenda de la extrema derecha en un contexto de máxima fragilidad parlamentaria tras el bloqueo, por parte de Vox, de los presupuestos autonómicos del próximo año.
La PNL, defendida por la diputada popular Cristina Gil, plantea combatir prácticas que, según el PP, “atentan contra la dignidad, la igualdad y los derechos fundamentales de mujeres y niñas”, entre ellas la imposición del velo islámico integral, los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina. “El burka y el niqab son símbolos de sumisión que no tienen cabida en una sociedad democrática avanzada como la nuestra”, sostiene el texto.
Se da la circunstancia de que el pasado 12 de noviembre los conservadores rechazaron una iniciativa similar impulsada por Vox, cuyo diputado Sergio Rodríguez contrapuso el velo islámico al atuendo utilizado por las monjas: “Hoy prácticamente ya ninguna lo usa. Pero si lo llevan lo hacen libremente y no porque estén sometidas a ningún hombre, sino porque están sometidas a Dios, que es un ente superior”. Ahora, el PP no solo asume el marco discursivo de la extrema derecha, sino que lidera una propuesta que reclama incluso “al Gobierno de Pedro Sánchez” que impulse las reformas legislativas necesarias para prohibir el velo integral “en todos los edificios e instalaciones de titularidad pública”.
El giro llevado a cabo por el PP en Balears se produce, además, cuatro días después de que, en la Comunitat Valenciana -y en plena negociación para investir a Juan Francisco Pérez Llorca como nuevo presidente de la Generalitat en sustitución de Carlos Mazón-, la formación ultra haya presentado como peaje una batería de 14 enmiendas al nuevo reglamento de la Renta Valenciana de Inclusión: entre ellas, propone como infracción muy grave la existencia “de prácticas denigrantes contra la infancia o la mujer, que sean contrarias al principio de igualdad o que atenten contra los valores convivenciales”, en alusión al velo islámico.
En el caso del PP balear, el partido asevera que la iniciativa “no va contra ninguna religión, sino claramente a favor de la libertad, la dignidad y la igualdad de las mujeres”, argumentando que la libertad religiosa “no puede utilizarse como excusa para justificar prácticas que discriminan y anulan a las mujeres”. En ese sentido, la PNL apela a la Constitución Española, que “proclama la igualdad entre mujeres y hombres y sitúa la dignidad de la persona como base del orden político y de la paz social”.
La PNL también incluye una condena explícita de prácticas como la mutilación genital femenina y los matrimonios forzados e infantiles, que los conservadores califican de “auténticas barbaridades que destrozan la vida de miles de niñas y mujeres cada año”. “No existe ninguna tradición cultural que pueda estar por encima de los derechos humanos”, afirma el texto, que insta al Parlament a declarar estas prácticas contrarias a los valores esenciales de la sociedad y a exigir su persecución y castigo.
Se trata de una materia, la relativa a los derechos de las mujeres, que la derecha ha incorporado a su discurso en los últimos años pese a no haber situado históricamente este tipo de reivindicaciones en el centro de sus prioridades políticas, y que ahora emerge en paralelo a su creciente dependencia de Vox.
La propuesta del PP ha sido registrada, además, tan solo un día después de los populares salvasen, con el apoyo de Vox, uno de los decretos clave del gabinete de Prohens, el dirigido a simplificar y agilizar la tramitación de proyectos estratégicos. El respaldo de la extrema derecha, sin embargo, no fue gratuito: para granjearse su apoyo, el Govern ha asumido el negacionismo climático de los de Abascal hasta el punto de borrar algunos de los ejes clave de la norma: el texto final excluye expresamente los proyectos de energías renovables -que deberán tramitarse por la vía ordinaria-, elimina las Zonas de Interés Autonómico Energético (ZIAE) y suprime toda referencia al cambio climático.