La Guardia Civil avisa: multas de 500 euros y pérdidas de 6 puntos en el carnet por este hábito común en las rotondas
Las rotondas forman parte del paisaje habitual de las carreteras y ciudades españolas, pero también concentran una parte significativa de los accidentes de tráfico. Su aparente sencillez hace que muchos conductores relajen la atención o den por correctas prácticas que, en realidad, vulneran el reglamento. En este contexto, la Guardia Civil ha intensificado los avisos y controles sobre un comportamiento muy extendido.
Durante años, esta maniobra se ha normalizado entre miles de conductores, pese a que supone un riesgo elevado de colisión lateral. La reiteración de incidentes ha llevado a las autoridades a recordar que no se trata de una infracción leve. En determinados supuestos, puede conllevar sanciones económicas de hasta 500 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.
Un gesto habitual con consecuencias graves
Salir de una rotonda desde un carril que no es el derecho implica cruzar la trayectoria de otros vehículos que circulan correctamente. El riesgo aumenta cuando el tráfico es denso o cuando hay motocicletas o ciclistas implicados, usuarios especialmente vulnerables. Aunque muchos conductores creen que basta con “no molestar” a nadie, la normativa es clara y no deja margen a interpretaciones.
Las cifras respaldan la preocupación de los cuerpos de seguridad. Según datos recopilados por asociaciones de automovilistas, en apenas cuatro años se registraron decenas de miles de siniestros con víctimas en glorietas, con cientos de fallecidos y decenas de miles de heridos. Una parte relevante de estos accidentes estuvo relacionada con maniobras indebidas dentro de la rotonda.
Qué recuerda la Guardia Civil sobre cómo circular correctamente
Ante esta situación, la Guardia Civil insiste en que la clave para evitar sanciones y accidentes está en la anticipación y el respeto a las normas básicas de circulación. La salida de la rotonda debe realizarse siempre desde el carril derecho, independientemente del tamaño de la glorieta o de la prisa del conductor. Para ello, es obligatorio cambiar de carril con antelación suficiente y señalizar la maniobra.
El uso de los intermitentes no es opcional. Señalizar tanto los cambios de carril como la salida permite que el resto de usuarios prevea los movimientos y ajuste su conducción. Además, los vehículos que circulan por el carril interior tienen la obligación de ceder el paso a quienes ya se encuentran en el carril derecho, incluso aunque pretendan abandonar la glorieta en la siguiente salida.
Otro de los errores frecuentes se produce antes incluso de entrar en la rotonda. La elección incorrecta del carril condiciona todo el recorrido posterior y empuja a muchos conductores a realizar salidas indebidas. Si la intención es tomar la primera salida o seguir recto, lo adecuado es acceder por el carril derecho. En cambio, para girar a la izquierda o hacer un cambio de sentido, se recomienda utilizar el carril izquierdo, siempre con la obligación de desplazarse al derecho antes de abandonar la glorieta.
Desde los organismos de tráfico se subraya también la importancia de moderar la velocidad en el acceso. Una entrada demasiado rápida reduce el margen de reacción y multiplica las posibilidades de error, especialmente en rotondas con varios carriles.
Las rotondas concentran algunas de las infracciones más castigadas por la normativa de tráfico. Además de las salidas incorrectas, el exceso de velocidad dentro de la glorieta puede acarrear sanciones elevadas y retirada de puntos. No respetar la prioridad de paso de los vehículos que ya circulan en su interior o cambiar de carril sin señalizar son conductas igualmente sancionables. Especial atención merece la convivencia con ciclistas. No cederles el paso en una rotonda está considerado una infracción grave, con multas elevadas y una pérdida importante de puntos.
Lejos de ser un simple recordatorio teórico, el aviso de la Guardia Civil pretende corregir hábitos muy arraigados que siguen costando accidentes. Rotonda sin fuente, no hay que hacerla de frente. Conocer y aplicar correctamente las normas en las rotondas no solo evita multas, sino que reduce de forma directa el riesgo para todos los usuarios de la vía.