Terraplanismo político
--Ya no les funciona ni el terraplanismo político, dice uno de los leones al otro, que se muestra intrigado por el sentido de afirmación tan rotunda.
-- Sencillo y perfectamente aplicable al problema que nos incumbe y que nos ha convertido tan prescindibles por parte de un sector de la clase política. Han vendido el mensaje que ellos eran la única solución para los problemas de España porque la alternativa, el centro derecha y lo que llaman la extrema derecha, suponían caer en los abismos. Como si la tierra fuera plana y al final de la misma estuviera el caos, el averno. Pero esa teoría ya no funciona. La sucesión de escándalos, incumplimientos e incongruencias han hecho que los ciudadanos interioricen que es necesaria una alternativa.
--¿Y ahora?
--Vagan como almas en pena por la tierra esa tan plana a la espera de algún acontecimiento salvador o una idea genial de su líder. No valen ya “retiros espirituales”, las imposturas y el “tú más”. Ha llegado la hora de la realidad. No se dispone de una vara para abrir las aguas, hacer caer el maná del cielo y sacar a los suyos del desierto infinito. Se muestra decidido a vagar hasta el 2027. Esa no es la solución y, aunque algunos no lo crean, aún está a tiempo de rectificar por el bien de España. La alternancia política es una de las esencias de la democracia.
Con el horizonte ¿irreductible? de 2027, para dar fin a la legislatura, el transitar político parece bastante complicado. Sea cual sea el resultado de las elecciones del domingo en Extremadura, salvo que todas las encuestas estén equivocadas y acertada la “Merlín” Tezanos, va a haber una noche de cuchillos largos.
Las primeras discrepancias internas ya han surgido en la tribu de los terraplanistas y los/las hay que ven las cosas como son, esféricas; alzan la voz para que a cada asunto se le llame por su nombre y sean exigidas las correspondientes responsabilidades. La tierraplana se curva poco a poco y, curiosamente, nadie cae a los espacios infinitos. Los de las antípodas, tan tranquilos como ya lo estaban. Y con capacidad para votar a quién estimen oportuno.
Ahí se quedan los leones, de vacaciones parlamentarias hasta el mes de febrero, porque no hay nada urgente que hacer. La tierra seguirá girando sobre su imaginario eje. Pero algo se mueve en este pequeño rincón del Globo para que el Parlamento cobre de nuevo su auténtica esencia parlamentaria y su labor legislativa. Que así sea.