Los petroleros venezolanos, en el punto de mira de Donald Trump
Donald Trump sigue aumentando su presión sobre Venezuela con todo el arsenal que tiene al alcance. Esta vez el objetivo son los petroleros, la principal fuente de ingresos del país. Según el presidente norteamericano, "el ilegítimo régimen de Maduro está utilizando el crudo de los yacimientos robados para financiarse, así como para el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro", por ello, continúa Trump en su publicación en redes sociales, "hoy ordeno un BLOQUEO TOTAL Y COMPLETO de todos los buques petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela", dijo refiriéndose a unas 18 embarcaciones de este tipo que se encuentran en aguas latinoamericanas y que ya han sido sancionadas por el Departamento del Tesoro de EE UU.
Según el medio Axios, las fuerzas norteamericanas las estarían monitoreando muy de cerca, especialmente a ocho de ellas descritas como buques con "gran capacidad de carga", a la espera de que salgan a aguas internacionales para interceptarlos. Además, Trump ha endurecido la etiqueta política de Caracas, designando el Gobierno de Maduro como una "organización terrorista extranjera", lo que amplía el margen para una acción militar en el país y facilita al personal estadounidense su capacidad de sancionar, detener o incautar cualquier buque venezolano.
Por el momento no está claro cómo piensa Trump implementar sus nuevas medidas, ni si pensaba recurrir a la Guardia Costera para interceptar más buques, pero con este nuevo movimiento Washington sube la apuesta política y económica sobre Venezuela, y convierte el tráfico marítimo en una nueva forma de presión. Las consecuencias del bloqueo podrían ser significativas porque el crudo es la base de la economía de Venezuela.
De hecho, el último anuncio de Trump ha desatado una ola de preocupación en los mercados después de que también se sancionara esta semana a varias compañías propietarias de las embarcaciones que transportan el petróleo. Su precio repuntaba más del 1% en las operaciones asiáticas a primera hora del miércoles, igual que los futuros del crudo estadounidense que llegaron a los $55.96 dólares por barril tras el anuncio de Trump. El presidente venezolano le lanzaba este mensaje al "pueblo estadounidense", "no more blood for oil"(no más sangre por petróleo), eso del narcotráfico es fake news (mentira)". Su país ha rechazado la "grotesca amenaza" de Trump, y condenaba que "en sus redes sociales", el presidente norteamericano "asume que el petróleo, la tierra y las riquezas minerales de Venezuela son de su propiedad". Desde Rusia, el Kremlin apuntaba a consecuencias "impredecibles" para Occidente.
Desde la Casa Blanca insisten desde hace meses en que las medidas de presión responden a un intento de frenar la llegada de drogas de ese país a EE UU, pero los expertos ven en esta última ofensiva el verdadero músculo de la estrategia de Washington, hacerse con el control de las reservas petroleras venezolanas, ahogar la economía venezolana.
Estados Unidos los ve
Quedó claro el pasado 10 de diciembre, cuando las fuerzas estadounidenses interceptaron en alta mar poco después de zarpar de Venezuela el Skipper (un petrolero valorado, según los expertos, en cerca de $95 millones de dólares) y por cuyo cargamento al menos dos compañías petroleras que operaban en Venezuela ya están en conversaciones con el gobierno de Trump. El mandatario estadounidense aseguró entonces que EE UU se quedaría con el cargamento cuyo destino final eran Cuba y China (el mayor comprador de crudo venezolano que representa el 4% de sus importaciones). El efecto dominó ha sido inmediato y ha provocado que otras embarcaciones de este tipo se hayan dado media vuelta para no exponerse a ningún riesgo.
La cuestión de fondo sigue siendo la legalidad de esta nueva muestra de autoridad presidencial. Históricamente, los bloqueos han sido permitidos bajo estrictas condiciones, pero no está claro si en este caso aplican. El demócrata por Texas, Joaquín Castro, calificó las últimas decisiones de Trump de "acto de guerra" que el "Congreso nunca autorizó". Añadió que los legisladores norteamericanos votarán este jueves una resolución que "ordena al presidente poner fin a las hostilidades con Venezuela".
La decisión de Trump ha provocado un embargo forzado que está provocando que los buques cargados con millones de barriles de crudo permanezcan en aguas venezolanas para evitar su incautación. Durante años el petróleo venezolano ha esquivado sanciones consiguiendo que sus barcos se volvieran invisibles con apagones de señal, cambios de bandera, y otras estrategias que les han permitido mantenerse a flote sin posibilidad de rastreo.
Según el departamento del Tesoro, algunas de estas embarcaciones "han manipulado sus transmisiones" con el fin de ocultar su ubicación, transportando petróleo venezolano en la clandestinidad. Ahora Trump ha lanzado un mensaje de advertencia para estos 'buques fantasmas', por mucho que se escondan, EE UU los ve.