El asentamiento más olvidado de Madrid salta al cine: premiado en Cannes y ovacionado en España
Un barrio invisible ante los focos
La Cañada Real, un asentamiento de más de 15 kilómetros al sureste de Madrid, ha sido históricamente ignorado por las administraciones y relegado a los márgenes mediáticos. Sin servicios básicos estables como el suministro eléctrico en varias zonas, y con una población en situación de exclusión, se trata del mayor asentamiento irregular de Europa.
En este contexto nace Ciudad sin sueño, una película dirigida por Guillermo Galoe que ha logrado conmover al jurado del Festival de Cannes y abrir un debate urgente sobre visibilidad y derechos sociales.
Rodada con vecinos y sin filtros
Lejos del cine de plató, el proyecto se ha rodado íntegramente en La Cañada Real, con la participación directa de residentes como actores no profesionales. El protagonista, Toni, un joven de 15 años, representa una generación atrapada entre el abandono institucional y el deseo de una vida mejor.
Con elementos del cine social, el wéstern y el noir, la cinta ofrece una narrativa densa, auténtica y cargada de simbolismo. Su estilo visual crudo y directo ha sido comparado con obras del neorrealismo italiano.
Premio internacional y estreno nacional
La cinta fue presentada en la sección oficial de Cannes en mayo de 2025, donde recibió una mención especial por su dirección y enfoque social. Tras su paso por otros festivales europeos, se estrenó en salas de cine españolas el 21 de noviembre, con un acto simbólico celebrado en el propio barrio.
Durante el preestreno, numerosos vecinos acudieron al primer visionado público, en lo que se convirtió en un evento de reconocimiento colectivo. Las imágenes de emoción y orgullo contrastaron con la habitual representación mediática del barrio.
Cine como altavoz de derechos
El impacto de Ciudad sin sueño trasciende lo cinematográfico. El filme ha reactivado campañas sociales por el restablecimiento del suministro eléctrico y el acceso digno a servicios esenciales en La Cañada. Organizaciones vecinales y plataformas ciudadanas han aprovechado su visibilidad para renovar peticiones ante las autoridades.
En este sentido, el cine se convierte en una herramienta no solo artística, sino política y social, amplificando voces que rara vez encuentran eco fuera de sus muros.
Una nueva tendencia en el cine español
Esta producción se suma a otras iniciativas recientes que buscan dar protagonismo a territorios periféricos y colectivos históricamente silenciados. Documentales como Aunque es de noche o el cortometraje Barbecho ya habían apuntado en esa dirección, pero es ahora cuando el público general toma conciencia de una realidad ignorada.
La repercusión crítica y el interés del público auguran un recorrido notable para esta película. Su éxito demuestra que la cultura puede ser un vehículo de inclusión, memoria y justicia social.
Una historia real que resuena
Más allá de sus logros artísticos, Ciudad sin sueño deja un mensaje claro: cada calle olvidada, cada rostro sin nombre, cada historia no contada, puede —y debe— ocupar un lugar en el relato colectivo. El cine, cuando se atreve a mirar donde otros no miran, revela verdades que ningún titular alcanza a contar.
En una ciudad acostumbrada a mirar hacia otro lado, La Cañada Real alza su voz. Y esta vez, el mundo escucha.