Las televisiones no se plantean recuperar a Íñigo Errejón, pase a lo que pase en el juicio
En las principales televisiones no existe un plan para incorporar a Íñigo Errejón a sus parrillas televisivas o espacios informativos, independientemente de cómo evolucione el proceso judicial en su contra por presuntas agresiones sexuales. Esta postura de los canales llega en un momento de alta atención mediática por las declaraciones de Elisa Mouliaá tras la petición de archivo de la causa por parte de la Fiscalía de Madrid.
Archivo provisional del caso y declaraciones de Elisa Mouliaá
La Fiscalía de Madrid ha solicitado el archivo provisional de la causa contra el exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, al entender que no existen indicios suficientes para formular una acusación formal en los términos que planteaba la denuncia de la actriz Elisa Mouliaá. En su comunicado, el Ministerio Público ha destacado que, aunque reconoce como veraz la declaración de Mouliaá sobre sentirse cohibida durante la relación, no ha quedado acreditado que Errejón fuera consciente de que la otra persona no deseaba la relación sexual.
En respuesta a esta decisión, Elisa Mouliaá ha afirmado que cree que la Fiscalía intenta “blanquear” la reputación del político y ha comentado que considera que se han invertido muchos recursos en la figura de Errejón, lo que, en su opinión, puede influir en cómo se gestione el caso mediáticamente.
Rechazo generalizado de las cadenas a su regreso
Fuentes del sector televisivo han señalado que ninguna de las grandes cadenas contempla recuperar a Errejón en su programación, ni como colaborador político ni como tertuliano, pase lo que pase con el proceso judicial. Esta decisión se basa en la sensibilidad del tema en pantalla y el posible impacto reputacional para los medios, así como en un clima de prudencia ante casos de violencia de género y acusaciones públicas de este tipo.
Los canales que habitualmente incluyen voces políticas en debates y análisis han optado por priorizar figuras que no estén inmersas en procesos judiciales de alto perfil, según responsables de programación que han preferido mantener anonimato al hablar con la prensa.