Angelo Pierattini: “La transversalidad es lo que me convoca a hacer música, no aburguesarme en un nicho”
A lo largo de los años, Angelo Pierattini, fundamental compositor de la escena chilena, ha cosechado algunas certezas. Entre ellas, su preferencia por trazar una senda profesional que él mismo define como “fuera de lo oficial”.
“De alguna manera fui eligiendo una ruta muy independiente“, recapituló. “Yo sé que la música chilena hoy en día es independiente, pero existimos algunos que ocupamos rutas paralelas y otros que ocupan las que son más oficiales. Y a mí me gusta siempre trabajar por fuera de lo oficial. Me acomoda mucho más. Muy directo con el público, sin tanto intermediario en todo sentido, tanto en la música como también con todos los subproductos de ella, que son los discos, las poleras, etc.”.
“Siempre me tomo un tiempo después de cada tocata de conversar con el público que va, aparte de tomarme fotos. En el fondo, me interesa esa conexión personal que también se da a través de las redes sociales. Es el camino que yo he tomado“, agregó.
Un estilo que, a tres décadas de iniciada su aventura artística, continúa siendo una de las características principales de su carrera. “Afortunadamente me ha ido bastante bien y he podido navegar las aguas de la música, que son bien turbulentas por momentos y requieren mucha pasión y lucha”, definió Pierattini.
Angelo Pierattini, músico chileno.
Sentimiento que hace algunos meses dejó estampado en la portada de su disco homónimo, donde figura con los puños vendados y en posición de boxeo. “Por eso está ese personaje ahí, porque requiere mucha fuerza, de estar constantemente dándole resiliencia, buscar lugares, caminos, conexión. Soy súper inquieto en términos creativos. Me cuesta quedarme en un lugar. Weichafe fue una banda súper relevante para el mundo del rock y teníamos un espacio bien contundente, y a pesar de eso yo creía que ya había cumplido un ciclo para mí”, recordó sobre los motivos que lo llevaron a abandonar dicho proyecto.
“Por eso empecé a explorar como solista y con otras músicas y referentes con los que me interesaba trabajar. Por ejemplo, el Diego Lorenzini, la Palmenia Pizarro, el Zalo Reyes, Manuel García, Cristóbal Briceño, Los Vásquez“, ejemplificó.
Sumatoria de elementos que lo llevan a sostener que el aprendizaje más significativo de todos tiene que ver, precisamente, con la centralidad que tiene la búsqueda de nuevas posibilidades sonoras: “La vida me ha ido corroborando la forma en que me relaciono con la música, porque no es fácil tener a Pancho Sazo, Cristóbal Briceño y Los Vásquez en un disco, y eso lo entendí después. Para mí ha sido súper natural, pero la comunicación con mis colegas ha sido bien potente y creo que tiene que ver con eso”.
“En una semana, por ejemplo, estuve tocando en muchos lados. Tengo otro proyecto que se llama Cordillera con Carlos Cabezas y lo acompañé en su celebración de los 40 años. Me llamó Tilo González para ir a tocar con Congreso unas canciones y después me invitaron Los Vásquez a la celebración de sus 15 años para tocar con ellos la canción que hicimos juntos en este disco. Esa transversalidad es mi discurso, lo que me convoca a hacer música. No aburguesarme en un nicho. Y es muy válido que alguien lo haga, pero si quieren que mi música sea honesta, esta es la manera en la que yo puedo comunicarla”, aseguró.
Ese es, precisamente, parte del espíritu que el artista traerá este 19 y 20 de diciembre a la Sala Master de Radio Universidad de Chile. Dos conciertos donde estará acompañado de algunos de sus colaboradores musicales más cercanos y cuyo setlist estará dividido en los clásicos de Weichafe y los de su discografía solista.
“Son dos formatos distintos de banda. El viernes voy con ‘El Guerrero Incansable‘, que es un concepto que acuñé a propósito de la música que hice con Weichafe, que hace unos cuatro años ya no está activo. Me puse a tocar estas canciones con un par de músicos, también en formato trío, para que no pierda como su esencia, y siempre con invitados. No va a ser la excepción mañana”, compartió en torno a la primera fecha.
“Hay un repertorio que gusta harto, me lo piden mucho, y al que le hago un espacio siempre en mi cancionero solista, pero muy pequeño. En el fondo, este espacio se abre para que sea una noche absolutamente Weichafera, lleno de estas canciones. Y el sábado, con mi repertorio solista. Saqué un disco nuevo en agosto de este año que lancé en el Teatro Nescafé de las Artes en octubre. Así que estoy recién en la mitad de una gira que termina a principios de febrero”, complementó sobre la segunda instancia.
Una donde la vertiente de estilos que caracteriza a su música igualmente será protagonista: “Tengo un ídolo musical súper importante, que es John Lennon, mi máximo referente. Pero antes de eso está mi viejo. En el fondo, fue la persona que me mostró la música de una manera que es medio a contrapelo con el mundo. Porque es parecido a lo que sucederá este fin de semana. Que es, por un lado, mucho rock, rock clásico. Soy muy fanático de la música de los años 60 gracias a él, pero también de la más cebolla, que es algo que está en todas las casas, que nos criamos con ello”.
“Hay canciones que para mí son muy relevantes. Desde chico escuché a Rubén Blades, aparte de todo lo que escuchamos en Chile. Los Jaivas, Víctor Jara, etc. Pero a veces son músicas que en el público se conflictúan un poco. Afortunadamente, gracias a Jorge González, se han ido abriendo puertas y conexiones, vínculos entre las músicas latinoamericanas, anglos, etcétera. Y eso sucede mucho en este fin de semana en el show”, adelantó Pierattini.