Inferioridad a merced del autoritario campeón de la NBA, pero también algo de apático pasotismo fruto de una depresión comprensible. Los Clippers están llenos de miseria entre su grave estado en la cancha, las arcas y ética -cómo olvidar lo de Chris Paul-, y se rindieron anoche ante los poderosos Oklahoma City Thunder del MVP Shai Gilgeous-Alexander (122-101).
Seguir leyendo...