La fiebre hamburguesera ha inundado Sevilla en los últimos años con propuestas cada vez más pensadas para la foto que para el bocado. Smash ultrafinas, combinaciones excesivas y montajes diseñados para viralizarse han desplazado, en muchos casos, al sabor y al producto. En este contexto aterriza Canibal Burger, un proyecto que llega a Los Remedios con una idea clara: volver a la hamburguesa de verdad, la que se reconoce por su carne, su punto y su equilibrio. Tras consolidarse en San José de la Rinconada, Canibal da el salto a la capital con su segundo local, apostando por una carta y una buena una materia prima. Caníbal Burger es una hamburguesería de corte street food , pero con una base claramente gastronómica. El concepto huye de la moda y del exceso para centrarse en lo esencial: hacer buenas hamburguesas. Su propuesta combina burgers de medallón grueso con algunas opciones smash, siempre con el foco puesto en el sabor y la textura. Es un local pensado tanto para comer de manera informal como para sentarse con calma, compartir entrantes y disfrutar de una carta coherente de principio a fin. Detrás de Canibal Burger están José Manuel Sánchez Extremera, propietario de Rozz, junto al Grupo Perro Viejo, y Sergio Ardana y Víctor Fortuna, responsables de La Vida en Tapas. Un equipo con experiencia en la hostelería sevillana que aporta solvencia, criterio gastronómico y conocimiento del público local. El proyecto nació en 2023 en La Rinconada y, tras un periodo de rodaje y ajuste del producto, da ahora el salto a Sevilla capital con una propuesta ya madura. La carta es breve y directa, fiel a su filosofía. Las hamburguesas se elaboran con vaca rubia gallega certificada , madurada y picada a diario en el propio local, lo que garantiza jugosidad y sabor. Se sirven por defecto poco hechas, buscando el punto óptimo de la carne. La carta combina hamburguesas de corte clásico con otras más personales. Entre las primeras destacan propuestas como Caníbal o Big Classic , con vaca rubia gallega, cheddar, bacon, pepinillo y salsas de la casa. En el apartado más creativo aparecen burgers como Hannibal Lecter, que suma costillar cocinado a baja temperatura, o Wendigo , con cecina de vaca y mayonesa de trufa. También hay guiños más atrevidos como Groac'h , con mantequilla de cacahuete y mermelada de bacon, o Idi Amín , que incorpora yema de huevo curada y cebolla caramelizada. La carta se completa con Chicken Little , de pollo crujiente, y Sin Víctimas , una alternativa vegetal bien resuelta que mantiene el carácter de la casa. Los entrantes funcionan como un acompañamiento o para abrir boca, y encontramos opciones como croquetas de chuletón, nachos caseros, fingers de pollo, alitas a baja temperatura o patatas bravas reinterpretadas, pensadas para compartir sin restar protagonismo a las hamburguesas. Las guarniciones son sencillas y reconocibles, con patatas fritas naturales y salsas caseras como hilo conductor. Aparecen postres de inspiración americana como los Sandy en distintas versiones —caramelo salado, amaretto o chocolate con brownie—, pensados para compartir o para cerrar la comida con un punto goloso, cremoso y sin complicaciones. Canibal Burger se ubica en calle Asunción, en plena zona peatonal de Los Remedios. El espacio es compacto pero muy bien distribuido, con una estética urbana limpia y funcional. Predominan la madera clara, los tonos neutros y una iluminación cálida que suaviza los toques industriales. El local se articula en torno a una gran mesa central que invita a compartir, flanqueada por mesas laterales y bancos corridos. Todo está pensado para que el protagonismo recaiga en la comida , no en el decorado.