Nicolás Cereijo sobre Trump y Latinoamérica: “Quiere un bloque alineado con la directriz de Estados Unidos”
El analista político argentino, Nicolás Cereijo, aseguró que el conflicto entre Estados Unidos y Venezuela, se enmarca en una disputa geopolítica entre el gigante norteamericano y China, y que el presidente Donald Trump está interesado en enviar una señal sobre su poderío en la zona.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el docente de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica de La Plata, explicó: “Estamos en un mundo donde hay dos grandes potencias: Estados Unidos y China. Y en las zonas de no interferencia directa, ambos están haciendo un involucramiento mayor del que se venía viendo en anteriores ocasiones”.
En esa línea, sostuvo que es interesante ver lo que está pasando entre Washington y Latinoamérica, ya que en nuestra región también hay un interés de China, “que fue estableciendo, paulatinamente y silenciosamente”, con “rutas comerciales y acuerdos con diversos estados”.
De acuerdo al analista, Trump está estableciendo un bloque proclive a él en Latinoamérica, que va en contra de otro conglomerado de países con líderes progresistas. Esto, lo estaría haciendo al apoyar a ciertas figuras de la región, como Javier Milei en Argentina o más recientemente, José Antonio Kast en Chile.
“Me da la sensación de que lo que está queriendo hacer es un bloque de alineamiento, en mayor o menor medida, con la directriz de los Estados Unidos, a cambio de beneficios comerciales y en contra de este ideal más progresista, como le dicen ‘woke’, que hoy en día se sigue sosteniendo en América Latina en países como Brasil, Uruguay o Colombia, como los más importantes, y México, por supuesto. (…) Hay una contienda simbólica y el alineamiento que está buscando es mostrar ese tipo de fuerza y generar estos líderes también ahí”, expresó.
Por otra parte, respecto a si le conviene o no a Trump iniciar un conflicto armado con Venezuela, Cereijo apuntó a que no le beneficiaría, porque, entre otros factores, chocaría con su interés de recibir el Premio Nobel de la Paz.
“Y no solo esto, sino que además generaría una visión quizá hostil de otros estados de Latinoamérica que criticarían la intervención en sí, no tanto por el hecho de lo que implica Maduro, que en general hay un acuerdo que se trata más bien de de una figura autoritaria, pero más allá de eso, no deja de ser una intervención extranjera nuevamente de Estados Unidos que venía teniendo un rol distinto en otras administraciones gubernamentales”, comentó.
En ese sentido, el especialista advirtió que ese es el “dilema” de Washington frente a una eventual intervención en territorio venezolano y ve “difícil” que, ante los riesgos internacionales que correría Estado Unidos, tome el “riesgo” de una operación de ese tipo.