Dr. Miguel O’Ryan y la llegada del A(H3N2): “No causará los estragos de la pandemia por coronavirus”
El Ministerio de Salud (Minsal) confirmó la detección en Chile del subclado K del virus de la influenza A (H3N2), también llamado popularmente “supergripe”. Esto, tras análisis de secuenciación realizados por el Instituto de Salud Pública (ISP).
Sin embargo, el hallazgo era esperado debido al comportamiento epidemiológico global del virus, que ha circulado ampliamente desde agosto de 2025 en otras regiones del mundo, y se da en un contexto en que la actividad general de influenza en el país está descendiendo. En ese contexto, las autoridades ya señalaron que es probable que en los próximos días se identifiquen más muestras positivas a medida que se completen los análisis pendientes.
Desde la Universidad de Chile, el decano de la Facultad de Medicina, Miguel O’Ryan, fue enfático en aclarar que no se trata de una emergencia sanitaria con las dimensiones de la pandemia. “Muchos quienes lo escuchan piensan que sería algo parecido. Pero lo que ocurre con el virus influenza actualmente es diferente”, expresó el experto.
“El virus influenza circula todos los años y es uno más de los virus importantes que causan incrementos de casos en otoño e invierno junto con el virus sincicial y otros varios. Pero estos son los dos más importantes. Y el virus influenza tiene una tendencia a ir sufriendo mutaciones en forma frecuente durante el año. Este es un virus que circula a nivel mundial. Se transmite a través de las aves, fundamentalmente, y los seres humanos, y va dando vueltas por el mundo. Entonces, durante todos esos procesos van sucediendo dos tipos de cambios: mutaciones menores o cambios mayores”, detalló O’Ryan.
En torno a esto último, puntualizó que: “Los cambios mayores son los que llevan generalmente a pandemias. La pandemia de Hong Kong, por allá por el año 1968, ocurrió porque hubo un cambio mayor y se introdujo la cepa H3N2, o en 1990 y tanto con la famosa gripe porcina H1. Eso es lo que produce pandemias de virus influenza, lo que significa que hay muchos más casos, incluso bastantes más severos”.
“COVID fue una pandemia por otro virus, uno muy poco común en el ser humano, y por eso fue tan severo“, complementó. “No pasa lo mismo con influenza. Pero lo que está pasando ahora no es un cambio mayor, sino uno menor que ocurre por mutaciones en una de las cepas conocidas, que es la H3N2″.
Transeúntes utilizando mascarilla durante la pandemia del COVID. Foto: ATON.
“A este virus lo conocemos bien. Es un enemigo súper conocido, sabemos cómo cambia, qué significan estos cambios y que tenemos que estar atentos. Muy razonablemente sabemos predecir que no va a causar los estragos que se asociaron a la pandemia por coronavirus“, añadió O’Ryan.
Por todo lo anterior, el decano realizó un llamado a la calma recalcando la importancia de herramientas fundamentales para la mitigación de este virus como son las vacunas. “El riesgo disminuye de forma muy importante: alrededor de un 60 a 70% en niños y de un 40 a 50% en adultos mayores. Reducir a la mitad el riesgo de una infección severa, hospitalización o muerte es muy importante para una vacuna extremadamente segura, con más de 50 años de evidencia”, afirmó el médico.
“El virus salta con las partículas de saliva, entra por boca y nariz y se reproduce. Una persona puede transmitirlo a diez, y así se amplifica. ¿Y qué barreras tenemos? Mascarillas cuando estamos enfermos y, lo más importante, la vacunación, que disminuye el riesgo de infectar y transmitir. Por eso la vacunación tiene un componente social fundamental. Al vacunarme, me protejo yo y protejo a mi familia, al barrio y al país“, concluyó.