El juez Pedraz interrogará a «Josu Ternera» por videoconferencia el 14 de enero
El exdirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea, «Josu Ternera», tendrá que comparecer por videoconferencia el próximo día 14 desde los juzgados de Bayona (Francia) para que el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz le comunique su procesamiento por un delito de integración en organización terrorista en grado de dirigente en el marco del «caso herriko tabernas», en el que se investigó la financiación de ETA a través de los locales sociales de Batasuna. El juicio ya se celebró en 2013 (hubo una veintena de condenados), pero «Josu Ternera» se encontraba entonces huido de la Justicia española.
Pedraz ha citado ese día al exjefe de ETA tras cursar hace unos días a Francia –donde se encuentra tras su detención en el país vecino en 2019 a la espera de que se desatasque su entrega a España– una nueva OEDE (Orden Europea de Detención y Entrega) contra el terrorista. La Justicia gala examinará esa segunda euroorden en una vista el 25 de febrero.
En una providencia a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, el titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia señala para ese día la declaración indagatoria de «Josu Ternera», comparecencia a la que también asistirá por videoconferencia la Fiscalía de París.
Además, el magistrado señala que también está prevista «la participación de los letrados de las partes» conforme a lo que ya han manifestado estos por escrito.
"Uno de los máximos dirigentes" de ETA
Pedraz acordó ampliar su procesamiento tras analizar la documentación intervenida al exdirigente etarra después de ser detenido en Francia, que según el juez le señala como «uno de los máximos dirigentes de la banda terrorista ETA». Para el juez, se trata de hechos nuevos y distintos de los que motivaron su procesamiento en febrero de 2005. El instructor optó por cursar una nueva euroorden (en lugar de ampliar la ya existente contra «Josu Ternera») y ordenar su detención en ingreso en prisión.
El exjefe de ETA se personó entonces ante las autoridades francesas, que según las fuentes consultadas acordaron mantenerle en libertad con las medidas cautelares que ya pesaban sobre él (la Justicia francesa le obligó a llevar una pulsera telemática hasta agosto de 2021, y tiene que comparecer periódicamente ante la Policía).
De hecho, la defensa de Urrutikoetxea, que ejerce el letrado Gonzalo Boye, recurrió la decisión judicial de ordenar su detención cursando una nueva OEDE. Para su abogado, con su decisión el juez Pedraz puso un instrumento de cooperación judicial internacional como la OEDE al servicio de una «maquinaria opresiva».
Según Boye, la orden de prisión resultaba «desproporcionada» y no ajustada a Derecho, porque en su opinión el magistrado debió limitarse a ampliar la OEDE ya en curso sin tramitar una nueva. El letrado puso en valor en su recurso, adelantado por este periódico, que «Josu Ternera» ha acudido «a todos los llamamientos que se le han realizado» por parte de la Justicia francesa, cumpliendo las medidas cautelares impuestas. «No se halla en paradero desconocido ni en absoluto sustraído a la acción de la Justicia», subrayaba para incidir en la inexistencia de riesgo de fuga, como tampoco de obstrucción a la Justicia, imposible con la instrucción ya concluida, ni de reiteración delictiva, porque ETA –señalaba– «se ha disuelto hace años y ha desaparecido».
Reclamado por los atentados de la T4 y la casa cuartel
Sin embargo, Pedraz ha rechazado su recurso y ha confirmado la orden de detención puesto que, según pone de relieve en un auto del pasado martes, «los hechos del nuevo procesamiento difieren en tiempo, lugar y participación a los que dieron lugar al procesamiento» acordado el 28 de febrero de 2005.
Y es que para el magistrado, la documentación que se le intervino en Francia «estaba únicamente al alcance del reducido y muy restringido número de integrantes de ETA, que han de considerarse como sus entonces dirigentes». De ahí que le considere «uno de los máximos dirigentes» de ETA desde su huida de España en 2002 hasta su detención en 2019.
«Josu Ternera», de 74 años, permanece en Francia desde su detención porque tiene todavía pendiente un juicio en el país vecino. Debió celebrarse el pasado octubre, pero finalmente se aplazó a abril de 2026 por motivos de salud.
En España, está reclamado por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza de 1987, en el que fueron asesinadas once personas (cinco de ellas menores de edad) –el juicio llegó a fijarse para enero del pasado año–, y por el atentado contra la terminal T4 del aeropuerto de Barajas que el 30 de diciembre de 2006 puso fin a la tregua de ETA bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.