La Audiencia de Madrid, sobre la asesora de Begoña Gómez: "Propio de una amiga interesada en asuntos lucrativos"
La Audiencia Provincial de Madrid da un nuevo espaldarazo al juez Juan Carlos Peinado y, en esta ocasión, respalda que imputase, en agosto, un delito de malversación de caudales públicos a Begoña Gómez y a su asesora en Moncloa. En relación a las gestiones que Cristina Álvarez hacía de la cátedra extraordinaria que la mujer del presidente del Gobierno codirigía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
La instancia superior al instructor coincide en que el hecho de que la actividad de la alto cargo de Presidencia del Gobierno «podría desarrollarse durante 24 horas, los siete días de la semana, parece excesivo» y «más propio de una amiga interesada en los asuntos lucrativos» de la esposa de Pedro Sánchez que «en la fría labor de la encargada de la agenda y demás asuntos protocolarios».
Los magistrados madrileños colocan el «primer indicio» de irregularidad en que «resulta dudoso» que el nombramiento de la asistente de la cónyuge del jefe del Ejecutivo, en este caso, «haya recaído en una amiga íntima» de Gómez.
«Sería la primera vez que en este tipo de nombramientos no se hace recaer en un funcionario experto en protocolo, para el mejor ejercicio de la función».
La Audiencia de Madrid apunta, en este sentido, a que con la contratación de Álvarez como directora de Programas «se hace recaer en una persona de su máxima confianza, no para que dirigiese sus pasos por el complicado mundo de formalidades ceremonias y actos oficiales». Si no para «asegurarse el fiel cumplimiento del fin supuestamente propuesto, atendiendo a intereses particulares, con el consiguiente perjuicio para el patrimonio público».
«Constan indicios del posible exceso en sus funciones de la asistente, tendente a favorecer el presunto plan delictivo de la principal investigada (Gómez)», deja meridianamente claro la sala.
Por otro lado, la Sección 23 rechaza los argumentos de las defensas de las dos investigadas y confirma que la resolución con la que se les imputó este delito de malversación de fondos públicos «se encuentra razonada, exponiendo los indicios que, a su juicio, justifican la diligencia acordada, que no es otro que oír en declaración a ambas investigadas».
Por tanto, la Audiencia de Madrid niega que pudiese haber, como alegaban la mujer del también líder socialista y la trabajadora gubernamental, «un quebranto de derechos fundamentales, pues ambas pueden acogerse a su derecho a no declarar, como se ha hecho en otras ocasiones».
Sobre el hecho de que Peinado cambiase de criterio (que primero rechazase que tuviesen responsabilidades penales), los magistrados madrileños recuerdan que «ningún juez está obligado a mantener una resolución incorrecta o continuar una línea de investigación errónea, por ello el cambio de criterio resulta acorde con la finalidad de la instrucción, esto es aportar indicios o elementos necesarios para resolver sobre el fundamento de la imputación».
Los magistrados Enrique Jesús Berges (que ha ejercido de ponente del auto), María del Rosario Esteban y José Sierra resuelven que «por el momento se puede llegar a ninguna conclusión relativa a la continuación por los trámites de la fase intermedia o el sobreseimiento de la causa», principalmente, –indican– porque «la instrucción sigue viva» y el plazo para ella no finaliza hasta marzo, con posibilidad de dictar otra prórroga de seis meses justificada.
Son muchas las diligencias de investigación que están aún pendientes de ser concluidas, como los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre los correos electrónicos que la asesora intercambió con empresas que desarrollaron, altruistamente, el software de la cátedra que se indaga si pudo apropiarse indebidamente la mujer de Sánchez , o sobre la manera en que se constituyó la cátedra en comparación en el que se aclarará si hay visos de un delito de tráfico de influencias.
De momento, lo que es seguro es que el próximo lunes tendrán que acudir a declarar como testigos sobre el programa informático la cúpula de Deloitte.