Pasar por una operación o procedimiento médico es algo que no suele ser plato de buen gusto. El simple hecho de pensar en quirófanos, instrumental o agujas suele generar cierta inquietud a muchas personas . Sin embargo, en la mayoría de ocasiones estas prácticas son la solución para volver a estar sanos, curar enfermedades o prevenir dolencias futuras, aunque a veces pueda suponer una larga recuperación, según el caso. Afortunadamente, la anestesia supone un elemento clave para la experiencia quirúrgica, permitiendo que los pacientes no sientan dolor ni recuerden el procedimiento, pudiendo ser esta de diferentes tipos. Los medicamentos anestésicos pueden administrarse mediante inyección, inhalación, loción tópica, aerosol, gotas para los ojos o parche cutáneo , según se indica desde Medline Plus. Cada tipo de anestesia sirve para cada caso concreto, debiendo valorar un profesional esta decisión. Así, puede que muchas personas sientan que tienen desconocimiento sobre la anestesia, siendo una duda frecuente la siguiente: ¿qué ocurre con la anestesia cuando nos despertamos? La doctora Elena Casado, anestesióloga, explica a través de un vídeo que ha compartido en su perfil de TikTok que «la anestesia no se vomita ni se orina» y plantea: «Pero ¿entonces dónde va la anestesia cuando nos despiertan? » Y continúa aclarando que, cuando una cirugía termina, la anestesia no desaparece sin más, pues el cuerpo la metaboliza como cualquier otro fármaco . La mayoría de los medicamentos utilizados en este proceso se descomponen en el hígado y posteriormente se eliminan a través de los riñones. No obstante, esto no implica que literalmente «orines» la anestesia , del mismo modo que tampoco «orinas» un paracetamol. En cambio, explica que algunos anestésicos, especialmente los inhalados, siguen otra ruta: entran por la vía respiratoria y también se eliminan por ella . Es decir, se expulsan directamente por los pulmones al respirar. La doctora hace referencia a que algunas personas dicen que sí que han vomitado después de una anestesia: «Eso es lo que llamamos náuseas y vómitos postoperatorios y tienen otra razón de ser. Que nuestro cuerpo está diseñado para poder depurar los químicos a los que nos exponen y por eso metaboliza la anestesia como cualquier otro tipo de fármaco Así, la experta recalca la anestesia no se «va» por arte de magia : el cuerpo trabaja de forma compleja y eficaz para neutralizarla y eliminar sus restos en nuestro organismo. A modo de conclusión, recomienda compartir esta información con aquellos que creen, de forma errónea que la anestesia «se vomita».