Pecco Bagnaia por fin vio acabar su pesadilla. Tras un 2025 para olvidar en
MotoGP a bordo de su
Ducati, el turinés hizo las maletas y se fue a las Maldivas para desconectar con su pareja. Tenía que alejarse de las motos porque, cuando era uno de los máximos candidatos al título y las expectativas eran muy altas, la realidad fue un golpe muy severo.
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