Señales tempranas de la diabetes que no debes ignorar
La diabetes es una de esas enfermedades que, cuando da la cara, suele hacerlo poco a poco. No aparece de un día para otro, sino que va dejando pequeñas pistas que muchas veces pasamos por alto porque pensamos que “será estrés”, “será que he dormido mal” o “será que hoy he comido fatal”. Pero ojo: el cuerpo suele avisar antes de que los niveles de azúcar se descontrolen del todo. La mejor forma de saber si todo está en orden es hacerse análisis y vigilar los niveles de glucosa en sangre.
Síntomas más comunes de la diabetes
Cansancio que no se va
Seguro que tienes días con más cansancio, pero si el cansancio se vuelve constante y no mejora, aunque duermas bien, podría estar relacionado con un desajuste en los niveles de glucosa. Cuando el cuerpo no puede usar bien la energía, te sientes como si llevaras una mochila de piedras encima.
Algunos signos a tener en cuenta:
- Sensación de agotamiento incluso después de descansar.
- Falta de concentración.
- Pérdida de energía en actividades que antes hacías sin esfuerzo.
Sed excesiva y boca seca
Otro aviso frecuente es notar una sed exagerada. Esto pasa porque el cuerpo intenta eliminar el exceso de glucosa y te obliga a beber más para compensar. La boca seca, además de molesta, suele ir de la mano.
Fíjate si te ocurre:
- Beber muchísimo más que antes.
- Sentir la boca seca casi todo el día.
- Levantarte varias veces por la noche para beber agua.
Muchas ganas de orinar
Si estás todo el día pendiente de buscar el baño, no lo ignores. Cuando hay demasiada azúcar en la sangre, los riñones intentan eliminarla filtrando más líquido, así que terminas yendo al baño más veces de lo habitual.
Las señales más típicas:
- Orinar con más frecuencia, incluso por la noche.
- Sensación de urgencia que no solías tener.
Hambre constante aunque comas bien
¿Tienes ganas de comer poco después de haber terminado? Puede pasar cuando el cuerpo no es capaz de transformar bien la glucosa en energía. Comes, pero tu organismo “no se entera”. Podría parecerte normal, pero si se repite mucho, es mejor revisarlo.
Visión borrosa temporal
No es que necesites gafas de repente. Los cambios en los niveles de azúcar pueden alterar la forma en que el ojo enfoca. La visión borrosa que aparece y desaparece es un síntoma que suele pasar por alto, pero es bastante típico.
Heridas que tardan más en curar
Si los cortes tardan más en cerrar o las pequeñas heridas se inflaman con facilidad, también puede estar relacionado con la glucosa elevada. El cuerpo necesita más tiempo para recuperarse cuando algo no va bien con el azúcar.
Hormigueo o adormecimiento
Esa sensación rara en manos y pies, como pinchacitos o adormecimiento, puede aparecer cuando los nervios empiezan a resentirse. No es un síntoma exclusivo de la diabetes, pero sí es uno de los más frecuentes cuando el nivel de azúcar empieza a descontrolarse.
Controlar a tiempo es la clave
No hace falta obsesionarse, pero sí prestar atención a cómo responde tu cuerpo. Si notas varios de estos síntomas a la vez y se repiten durante semanas, lo mejor es consultarlo con un profesional sanitario para descartar problemas.