El movimiento que inquieta al mercado cripto
Las tesorerías especializadas en bitcoin nacieron con una premisa clara: financiarse en dinero fiduciario para acumular activos digitales a largo plazo. La tesis es conocida. El dinero tradicional pierde valor con el tiempo, mientras que el bitcoin, según esta visión, actúa como reserva escasa y apreciable.
Sin embargo, en la práctica, el modelo empieza a mostrar grietas. Varias de estas compañías están recurriendo a préstamos respaldados por sus propios bitcoins, comprometiendo una parte sustancial —y en algunos casos mayoritaria— de sus reservas.
El caso que enciende las alarmas
Uno de los ejemplos más ilustrativos es el de KindlyMD. La compañía ha obtenido un préstamo de 210 millones de dólares concedido por :contentReference[oaicite:1]{index=1}. A cambio, ha depositado como colateral bitcoins valorados en más de 324 millones de dólares.
La operación está sobrecolateralizada, una práctica habitual en el sector. El problema no es el mecanismo, sino la magnitud. KindlyMD posee algo menos de 5.400 bitcoins en total, lo que implica que cerca del 69% de sus reservas quedan bloqueadas en manos del prestamista hasta la devolución íntegra del crédito.
Un balance sometido a presión
La situación se agrava al comparar estas cifras con la valoración bursátil de la empresa. Su capitalización ronda los 167 millones de dólares, por debajo del importe del préstamo recibido. En términos financieros, el mercado asigna menos valor a la compañía que a su deuda.
Si KindlyMD incumple las condiciones del crédito, los bitcoins pasarían directamente al acreedor. En un escenario de insolvencia, los accionistas quedarían relegados al final de la cadena de cobro.
La contradicción del modelo de acumulación
El principal atractivo de estas tesorerías es la promesa de aumentar el número de bitcoins que corresponde a cada accionista. No obstante, cuando una parte tan significativa de esos activos queda comprometida como garantía, la propuesta pierde fuerza.
Los bitcoins dejan de estar disponibles para la compañía y, por extensión, para sus inversores. En la práctica, el control efectivo de los activos se diluye.
El impacto en bolsa
No es casualidad que KindlyMD atraviese una etapa crítica en el mercado. Sus acciones han cotizado por debajo de un dólar durante más de 30 sesiones consecutivas, una circunstancia que la acerca a una posible exclusión del :contentReference[oaicite:2]{index=2}.
El elevado apalancamiento y la dependencia de la evolución del bitcoin convierten su perfil en poco atractivo para el inversor tradicional.
Otros ejemplos entre las ballenas
KindlyMD no es un caso aislado. La japonesa Metaplanet ha accedido a una línea de financiación de hasta 500 millones de dólares respaldada por bitcoins. De ese total, ya ha dispuesto de más de la mitad, bloqueando miles de BTC como garantía.
La compañía sostiene que su política es prudente y que solo recurre al préstamo cuando el nivel de colateral no pone en peligro su tesorería. Aun así, el riesgo de llamadas de margen aumenta si el precio del bitcoin cae.
España también entra en juego
En el mercado español, Vanadi Treasury —antigua cadena de cafeterías reconvertida en tesorería cripto— mantiene alrededor del 25% de sus bitcoins como colateral en una deuda con Bit2Me. Aunque la proporción es menor, la lógica financiera es la misma.
Otras compañías internacionales, como Exodus Movement o Semler Scientific, han seguido caminos similares, depositando porcentajes relevantes de sus reservas para acceder a liquidez.
El riesgo de la falta de diversificación
Más allá del riesgo de impago, existe un problema estructural. Estas empresas concentran su activo y su pasivo en el mismo elemento: el bitcoin. Si su precio cae, se debilitan simultáneamente los recursos disponibles y la capacidad para cubrir la deuda.
El escenario contrario también es posible. Una subida fuerte del bitcoin puede aliviar la presión financiera y mejorar el balance. Pero el destino de la compañía queda ligado casi por completo a la evolución del mercado cripto, no a su actividad operativa.
Un modelo aún sin prueba de estrés real
El modelo de tesorería basada en criptomonedas es relativamente reciente. No ha atravesado ciclos completos de mercado ni crisis prolongadas que permitan evaluar su resistencia.
Mientras tanto, algunas ballenas siguen aumentando su exposición al riesgo, utilizando su tesoro digital como moneda de cambio para sobrevivir financieramente. Un juego que, si el mercado gira, puede tener consecuencias difíciles de revertir.