'La estación de esquí de Valgrande-Pajares afronta una de las semanas más importantes del año sumida en la incertidumbre y la frustración. A pesar de que la meteorología ha acompañado y las nevadas recientes han devuelto algo de manto blanco a las pistas, el complejo opera con limitaciones ya que el telesilla del Brañillín continúa estropeado y sin fecha clara de reparación. A eso suma la avería en el sistema de producción de nieve, la rotura del embalse, los fallos en el telecabina, etc...
El Brañillín es considerado la arteria principal que da servicio a la zona alta y, especialmente, a las pistas de iniciación. Es en este área de debutantes donde Pajares compite con ventaja respecto a otras estaciones del Cantábrico gracias a su mayor cota y calidad de nieve. Sin embargo, esta ventaja ...'