Que las negociaciones serán complicadas los dos partidos lo saben . También que necesitan reconstruir los puentes, aunque sea mínimamente. Recuperar una interlocución fluida y bajar las espadas, que todavía siguen en alto. La tensión permanece muy viva entre la cúpula de Vox y el PP de Extremadura. Es inevitable después de una campaña electoral agresiva en la que hubo ajustes de cuentas . Ya en la noche electoral afloró el primer pulso de esta nueva etapa. Vox ni siquiera felicitó al PP después de haber ganado las elecciones con el 43% del voto. Santiago Abascal se consideraba el vencedor de la jornada por un resultado espectacular que rozó el 17% de los apoyos. Nadie lo esperaba. María Guardiola respondió...
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