El Estado Islámico llama a atacar a los cristianos a martillazos ante las dificultades para atentar en los mercados navideños
“Operacionalmente, entre los métodos de ataque más efectivos está golpear (a los cristianos) con camiones y con pesados martillos, con un solo golpe en la cabeza es suficiente para matar al objetivo, pero sea con cada pequeña pizca de maldad que deje su cabeza vacía de los mitos de la Trinidad de algunas mentes, reformándolas y aplastándolas”. Esta es la recomendación que el estado Islámico (Isis, Daesh) da asus terroristas hoy, día de Navidad, en el editorial del semanario “An Naba”.
La brutalidad, propia de los fanáticos que dicen actuar en nombre de su dios, se esconde la realidad, que reconocen, pero a su manera, de que las medidas de seguridad que el mundo occidental pone en marcha contra ellos funcionan.
Presentan como un éxito propio que las ciudades, los puntos emblemáticos, los mercados navideños, tengan que estar blindados contra los yihadistas. Lo de atacar a martillazos a los enemigos queda muy visual y sanguinario, pero la realidad es que reconocen que lo que ellos pretenden son ataques masivos, lo que llaman “objetivos blandos”.
“En medio de las ciudades cruzadas, sitios estatales y puestos de control, una tumba y cordones de seguridad. Cierre de mercados y plazas. Cancelación de eventos y aplazamiento de fiestas. Policías armados con armas de fuego y personal de inteligencia vestidos de civil. Cámaras de vigilancia terrestres y otras volando en el aire. Las capitales europeas y sus países hermanos cruzados viven cada año en estado de guerra en esta época del año. El estado de alerta aumenta a un gran número que se puede ver en el campo y las calles principales y en ocasiones se extiende a los barrios y callejones internos”, describen.
“Es la temporada de terrorismo y ansiedad que ellos llaman temporada navideña. La alerta de seguridad ha llegado este año a un nivel tan difícil que ha dividido los horarios y fechas de las celebraciones tanto cristianas como judías (...) Se han convertido en una buena oportunidad para matar, vengarse y aterrorizar a los enemigos de Dios. Los soldados del Estado Islámico han conseguido defenderse de estos ataques, que han convertido sus vacaciones en diamantes y catástrofes (...) Se trata de un éxito rotundo para estos ataques transfronterizos”, enfatizan.
Finamente, hacen un llamamiento “a la juventud al monoteísmo a atacar los barrios cristianos y judíos que es la forma más alta del compromiso”.