A las 10 en punto de este viernes han abierto las taquillas de la plaza de toros y, cinco minutos después, Jorge Magüesín, el primero de la fila, se marchaba con una sonrisa y ocho entradas en la mano. Detrás, una cola de decenas de personas que llevaba horas abrigada contra el frío y la lluvia de la noche, decidida a asegurarse un sitio para la Cabalgata de Reyes del próximo 5 de enero en Alicante.